La continuidad no es opción
Cantada desde el inicio del proceso electoral es la salida del PRI de Los Pinos.
Cantada desde el inicio del proceso electoral es la salida del PRI de Los Pinos.
En términos objetivos resulta complejo predecir el impacto que tuvo el debate en preferencias electorales
Esta parte se va a tornar delicada, en tanto que es público y notorio la forma como tradicionalmente ha operado la PGR en la investigación de los delitos.
Destino con certidumbre o cambio con aroma al pasado.
Lo que se está despertando es la división, la soberbia, sin llamados a la unidad y menos aún a la humildad.
El núcleo a quien iría dirigida la ley de amnistía contempla aproximadamente a 600 mil personas.
La guerra de las encuestas también juega un papel importante, existen de todo tipo, el denominador común pone a López Obrador como puntero.
Podemos decir que existe un avance legal, sustancial y equilibrado, con evidentes retrocesos en la práctica.
Los resultados no implican a estas alturas de la contienda que sean definitorios.
Aún falta ver cómo aterrizan y avanzan las propuestas que de manera incipiente se comienzan a contrastar.
Orwell: “El lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras parezcan verdades, el crimen respetable, y dar la apariencia de solidez al viento”.
Todos los candidatos lo traen como el principal eje de su oferta de campaña, ya sea de forma expresa o implícita.
Las escritas y las otras.
Tocar lo importante es indispensable no solo para los candidatos o el electorado, sino para la salud del país.
Tampoco ayudan las declaraciones de Peña, quien afirma que uno solo de los candidatos cuenta con los atributos necesarios para ocupar la presidencia de la república.
Nadie por encima de la ley, pero tampoco nadie por debajo de ella.
¿A quién favorecen los ataques contra Anaya?
Personajes señalados por actos de corrupción ahora aparecen como grandes protagonistas en busca de importantes posiciones.
Cada quien va por lo suyo, de acuerdo con sus conveniencias, jalando la cuerda y estirándola en sentidos contrarios.
Reflejo de un sistema agotado, un régimen caduco y una administración marcada por la corrupción y las complicidades.