¿Cómo salvar a un México encabritado y desgarrado?
“Las ideas no gobiernan ni transforman el mundo; el mundo es gobernado o transformado por los sentimientos”, dijo Spencer.
“Las ideas no gobiernan ni transforman el mundo; el mundo es gobernado o transformado por los sentimientos”, dijo Spencer.
Emociones y odios le ganaron otra vez, y sus palabras, casi siempre parcas y tardas, fueron vencidas por su ansia de lanzar verdades.
Son la pobre materia humana que tenemos para elegir presidente, en pocas semanas, debido a procedimientos electorales superdeficientes.
La cultura informativa de Beatriz es vasta, tanto como su formación cultural, de ello, cotidianamente nos deja testimonio en la revista Siempre!
Temo que su gran éxito electoral se convierta en enorme fracaso administrativo.
Programa su cerebro para crear, y no para resolver, problemas.
López Obrador desde ahora toma facultades que no corresponden al cargo al que aspira.
Es todo un experto, listo para ser futuro asesor local o internacional en esa materia.
Los candidatos a la presidencia de México voltean hacia el señor y amo del INE, y en tono de plegaria parecen rezar: en tus manos encomiendo mi espíritu.
Fox: “Dejemos que siga soñando con la presidencia, ya que Lopitos nunca se pondrá la banda presidencial”.
Si disentimos de lo dicho por él, hagámoslo con razonamientos válidos, y enfrentados a los suyos.
Lástima que sus mensajes sean tan anodinos como superficiales.
Logramos tres mazacotes de champurrado político, materialmente sin documentos ideológicos.
Tengan respeto a los electores mexicanos, son gente de bien y educada.
Y como denominador común de esas incongruencias, está la aburrida trivialidad de sus temas.
Votemos por los menos corruptos, los menos flojos, los menos tontos, por los que no nos hagan daño.
En un sistema perverso, la mayoría de los electores difícilmente votaría por el candidato que hablara con la verdad.
Los actuales locos con sus locuras electoreras muestran toda su audacia, exenta de talento y ética, pero saturada de ineptitud y codicia.
Ya anda repartiendo cargos públicos, seguro está de ganar, y ojalá reflexionara mejor.
Ese cuarto rey mago es todo un personaje que no ha merecido la atención del gobierno mexicano.