El soplón Comey y el mentiroso Trump
Lo mejor del pueblo estadunidense se encargará de hacer un buen aseo.
Lo mejor del pueblo estadunidense se encargará de hacer un buen aseo.
Malsana política electorera que ha hecho de las suyas en el Estado de México.
¿Qué pasaría si de la noche a la mañana desapareciera ese enorme ahorro de los trabajadores mexicanos?
Nuestro fenómeno político se encuentra lejos, lejísimos, de la democracia.
Lo importante y urgente es restablecer la permanente confianza del pueblo.
Los rabiosos ataques e injurias en lugar de haberlo reducido, lo fortalecen.
Todos los planes de solidaridad y auxilio deben enfocarse a la niñez, a su salud y educación.
Las naciones del orbe, sus gobiernos y sus pueblos, deben exigir respeto para los humanos.
Aplicarles tan retroactivo concepto es error lógico, político e histórico, pero sobre todo ético.
Nuestra democracia es teórica, y no ha llegado ni siquiera a la política, ni a su aspecto electoral plenamente.
La actual generación con el poder en Estados Unidos está desarticulando la globalización, para su egoísta provecho.
¿Quién de los dos miente, y por qué engaña?, o quién se equivocó, y cuál fue la causa del error.
Urge revisarlos para resolver sobre su existencia.
Tejen y destejen verdades y mentiras para hacer prevalecer sus intereses, sin importarles el grave daño que causan.
México respeta a todos, se respeta a sí mismo, y exige respeto de todos para sí.
Enorme riqueza que sintetizamos en nuestra Bandera, Escudo e Himno nacionales.
Espera ser bien conocida por los 120 millones de mexicanos; que la hagamos propia, y la apliquemos siempre.
No puede un enfermo, engallado y enloquecido, ejercer tamaña responsabilidad, menos tan cargado de odios en contra del mundo.
Hay mexicanos con capacidad para fabricar vehículos, para servicio público y privado, que se muevan con una energía no contaminante.
Sin perder la dignidad y el decoro, menos el sentido de patria y actuando con inteligencia.