Trump le teme a un Irán fuerte
La relación no ha sido buena desde la revolución en 1979 y se deteriora cada vez más con la toma de la embajada norteamericana en Teherán.
La relación no ha sido buena desde la revolución en 1979 y se deteriora cada vez más con la toma de la embajada norteamericana en Teherán.
Réplica a Rusia y China.
Israel y Arabia Saudita ven a Irán como su mayor amenaza de seguridad, y ello ha favorecido su acercamiento bilateral, especialmente luego de la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos.
Así, a las nueve horas del miércoles 18 de octubre, el presidente Xi Jinping en el enorme salón del Gran Palacio del Pueblo fijó la fecha en la que el coloso asiático será un “líder global”: 2050.
Mientras que para Rusia los grandes capitales sauditas son muy atractivos en materia de inversión y ventas diversas, para el reino, tener este acercamiento con Rusia le ayuda a completar su agenda en favor de desarrollar buenos canales de comunicación con las potencias más importantes de hoy en día.
Aspiraciones que enfrentan hoy los mercados ante el mayor estancamiento del capital.
Israel no puede darse el lujo de afectar o retar a Moscú con una acción militar semejante a esa y entiende que lo mejor es conservar sus buenos canales de comunicación con los rusos.
El “gesto” de viajar a Washington en sí mismo ya fue una señal, pero aún más importante lo fueron las declaraciones del príncipe heredero sustituto Ibn Salman, cuando afirmó que Trump “es un verdadero amigo de los musulmanes”.
No todo es deleznable en la era de Trump. Satisface saber que Donald se ha convertido en una “mina de oro” para los cómicos de la televisión nocturna al crecer los niveles de audiencia.
Esa vuelta al proteccionismo por parte de un país altamente industrializado y con la mayor economía preocupa especialmente a los europeos.
El cambio de discurso y de política estadounidense hacia Arabia Saudita es bastante evidente en estas primeras semanas.
Trump en contra de todos, asume posturas de emperador romano
La supuesta supremacía estadounidense económica y militar, a partir de la caída del mundo socialista, fue efímera y engañosa.
Con la llegada de Trump al poder del país más poderoso del planeta, estamos entrando a una nueva era en las relaciones político, económico y militar.
En 1945 se inicia un primer tiempo de una época americana y que para México es relativamente feliz.
“Estados Unidos ya no intentará jugar al ‘policía global’ ante cada amenaza a la seguridad”
Entrevista exclusiva con Adrián Ricardo Salbuchi, Internacionalista y geopolítico argentino