La sed del polvo
La recopilación de una obra (propia o ajena), es, por principio, arbitraria, pues obedece a un gusto personal, a lealtades que el autor o el compilador guarda con los propios textos.
La recopilación de una obra (propia o ajena), es, por principio, arbitraria, pues obedece a un gusto personal, a lealtades que el autor o el compilador guarda con los propios textos.
Todorov hace la diferencia entre lo fantástico y lo maravilloso, pasando por una variedad de matices.
La prosa ágil de Elvira Lindo invita a la lectura de la novela de amor y suspenso Algo más inesperado que la muerte
El despliegue de temas es tan vasto que la narración se vuelve inagotable y trasciende la fácil clasificación de “novela de la dictadura”.
El autor lo extiende en momentos largos pero son breves y se representan perfectamente en la extensión de los versos y los poemas mismos.
A propósito de su más reciente libro de aforismos, Es el decir el que decide (Cuadrivio / Secretaría de Cultura, México, 2016), charlamos con el poeta y ensayista sobre esta “escritura fragmentaria contemporánea”.
En sí es una obra maravillosa donde el autor de Caín. El último manuscrito (Sexto Piso [Traducción de José Aníbal Campos], 2016) mezcla tres historias con un mismo personaje que relata lugares, problemáticas existenciales y situaciones que nada tienen que ver con la llamada “realidad”.
Dos figuras del grupo estridentista asumieron de manera destacada la tarea de renovar estos terrenos y combatir la inercia desde su espíritu desbocado entre los lindes de lo moderno y lo vanguardista:
“La misteriosa voz” se nos revela al unir lo distante, lo cosido por “cuerdas separadas”, como juicio de antaño
Ray Bradbury (1920-2012) escribió una novela inicialmente publicada en 1984.
Dirigido a padres de familia y maestros de nivel preescolar “con la idea de que den a los pequeños, momentos de esparcimiento”
Armando Rojas Arévalo es autor de poemas y del Manual de investigación periodística (UNAM). Sus relatos están reunidos en el volumen La condesa de Livadi.
Actualmente el consumo está satanizado, pero han existido oleadas de aceptación y prohibición desde una perspectiva histórica larga
En 1917, Martín Luis Guzmán, exiliado en Nueva York, publicó un cuento que considero de suma importancia: “Cómo acabó la guerra en 1917”, título irónico por lo que se verá.
Marco Aurelio se dio el gusto de ejercer la crónica como un medio de ambigüedad literaria-periodística…
En Vicente Leñero no había división entre su fe y su ser público. Era y se aceptaba cristiano católico, aunque su realismo humano y espiritual escudriñaba cómo vivir su fe.
Egisto, mientras tanto (Parentalia ediciones, México, 2015) del editor, ensayista, poeta y catedrático, Julio Hubard, es un volumen en el que se deambula entre la maldad que, a la vez, es infancia.
A finales de 2009 algunas instituciones educativas como el Colegio de México y la Universidad Iberoamericana realizaron un homenaje de varios días a José Emilio Pacheco.
Joseph Anton. Memorias libro autobiográfico escrito en tercera persona relata los peores momentos de su vida en la clandestinidad, hace un recorrido desde sus primeros años infantiles.
Podemos decir que el manejo del “subtexto” o “metatexto” (presente también en sus cuentos) es empleado, por parte de don Rafael, de manera magistral, ya que estamos ante una “Literatura con mayúscula”.