Premio Nobel de Literatura 2016
El Premio Nobel siempre será polémico, como lo enmarca su historia, ya por los que no lo recibieron, ya por los que lo recibieron.
El Premio Nobel siempre será polémico, como lo enmarca su historia, ya por los que no lo recibieron, ya por los que lo recibieron.
Se trata de narrativa moderna, que pone el acento en la pérdida de identidad tras el abandono violento del lugar de origen.
Si bien el vocablo “literatura” se refiere a lo escrito, es factible hablar de literatura oral.
René Avilés Fabila pertenecía a la generación literaria de José Agustín, Sainz, De la Torre, García Saldaña, Tovar, Cross y Del Campo. Texto imperdible de Humberto Musacchio.
Manuel Fabregar me dijo que Odette había muerto y preguntaba si iría al sepelio… No, no iré al sepelio. Detesto las ceremonias fúnebres. Prefiero lamentar en silencio y en mi casa su desaparición…
El fundador del Museo del Escritor, Avilés Fabila, entre sus libros se cuentan Los juegos, Tantadel, Borges y yo, Réquiem por un suicida, El gran solitario de palacio. El editor de la revista literaria El Búho —continuación del suplemento de mismo nombre que tuvo en sus páginas el diario Excélsior— recibió, entre otros galardones, la medalla Bellas Artes por su trayectoria literaria.
En periodismo, como en la literatura, fuiste un maestro, un incansable oficiante por más de cincuenta años.
Este volumen se divide en dos apartados y reúne 28 textos, precedidos por una “Advertencia” que estremece, por obvias razones: “Se trata acaso de fragmentos de novelas, cuentos u obras teatrales perdidos o de una sola obra: aquella que infatigablemente vamos escribiendo mientras nos llega la muerte (cursivas mías)”.
Me propuse crear una obra literaria en la cual cupieran Monterrey y sus alrededores.
El encuentro con René Avilés abría caminos comunes por los cuales acompañarnos de vez en cuando en un estar en el aquí y ahora que nos tocó vivir para humanizarlo.
Fumar causa cáncer, capricornio y libra. Fumar amputa un miembro del Partido Comunista. Si fumas en demasía, fuma mejor con las minorías. Fumar provoca coágulos, triángulos y paralelopípedos. Fumar a veces sólo causa pedos.
El gallo de oro ha sido tan menopreciado, entre otras razones, por la marca inicial que tuvo en su primera publicación en 1980.
Nos queda tu espléndida obra, de la que se han ocupado muchos, y seguirán ocupándose otros más; vete tranquilo.
En oposición a la idea unívoca de la literatura, el dramaturgo argumentaba en favor de la literatura gay. El tiempo dio la razón a Gonzalo Valdés Medellín. En la actualidad, las editoriales, las librerías, los medios de comunicación, la crítica, la academia, los lectores y, además, muchos creadores utilizan el término para referirse, visibilizar, problematizar y aquilatar un fenómeno literario fascinante.
En Introducción al estudio de la medicina experimental Bernard describe los métodos en que fundamentar la investigación, lo que no había hecho nadie hasta entonces.
Los años ochenta, su primer lustro, en suma, serán fundamentales y en muchos aspectos fundacionales, para la asunción de la condición homosexual a través de la literatura y otras expresiones artísticas y en paralelo políticas.
Cierto es que Monsiváis se aferró constantemente a quedarse dentro del “clóset”, aunque fuera de cristal, pues su reiterado argumento de que no quería ser considerado “el intelectual gay” —como lo confirma Peralta y como se lo dijera Monsiváis a Sabina Berman— fue rebasado por su participación tanto intelectual, de lucha presente y, por supuesto, su homosexualidad que, ésa sí, la ejerció a plenitud con parejas que tuvo y se mencionan en el volumen, o sus disfrutes en las “pasarelas” de los hombres desnudos en los baños de vapor.
En pleno comunismo, Kafka era considerado, en la antigua Checoslovaquia, un escritor “pequeño burgués, judío, que escribía en alemán”.
Como en todo libro de aventuras, Sabor a Piel cautiva con el gusto de saber qué sigue. Erotismo es el placer de adivinar en cada caricia, la siguiente. El argumento es reencontrarnos: “Quiero…/ respirarte en fragmentos/ para que me dures todo marzo”. Queremos ser los amantes del momento: “Detenemos al tiempo/ en la habitación”, “que nuestros muslos…/ sigan contando/ sus secretos”.
La primera vez que lo habían enviado al otro lado, recordó todas las viejas historias y se le revolvieron las tripas. Después se había reído de aquello. Ahora era ya veterano de cien expediciones, y la interminable extensión de selva oscura que los sureños llamaban el bosque Encantado no le resultaba aterradora.