Revolución y actualidad
Francisco I. Madero fue el presidente de la revolución, proclamaba la democracia, aunque fue evidente su falta de oficio político que resultaría letal tras la traición del chacal Victoriano Huerta.
Francisco I. Madero fue el presidente de la revolución, proclamaba la democracia, aunque fue evidente su falta de oficio político que resultaría letal tras la traición del chacal Victoriano Huerta.
Mientras, a la dupla Sheinbaum-López se le enredan más los hilos, envilece más sus contradicciones, y se le retuercen todavía más sus decisiones, pletóricas de ineptitud y de corrupción.
De esa manera, viciarán la posibilidad de un voto libre e informado, pues se legalizará una movilización anticipada de sus bases electorales con una abierta intromisión del poder público y político que ahora participaría activamente desde la revocación de mandato.
El desastre nacional producido por la Cuarta Transformación es cada vez más un escenario infernal: ajusticiamientos por doquier, entre ellos el del alcalde de Uruapan Carlos Manzo, casi doscientos mil muertos con AMLO…
Hay componentes singulares: autoridad electa a contrapelo del partido oficial y de sus aliados; líder con exigencias a la acción no sólo en lo local, sino en lo nacional, a quien no se le prestó la atención necesaria, y estandarte de esperanza…
Su nombre llegó hasta nosotros por la cantidad de personajes ilustres que citaron su trabajo: Teón de Alejandría, Sinesio de Cirene, Sócrates Escolástico y Juan de Nikiu, por citar a algunos.
Lo de Uruapan y Apatzingán en Michoacán, junto con otros hechos violentos en diferentes estados de la república, desmienten el discurso de un país supuestamente en vías de pacificación.
Al llegar a la presidencia municipal por la vía independiente después de haber sido diputado federal or MORENA, se situó fuera de los grandes partidos y, lo que es más significativo, fuera del cobijo del proyecto oficialista.
El acoso no ocurre por accidente. Ocurre porque durante generaciones se ha enseñado (desde los hogares, los medios y las instituciones) que el cuerpo de las mujeres es un espacio disponible, un territorio que puede ser invadido sin consecuencias.
Estos recientes acontecimientos nos muestran descarnadamente varias de las más espinosas aristas de la política pública en materia de seguridad y la vorágine de violencia en que se encuentra inmerso nuestro país.
No obstante, es quizás, el más significativo al cimbrar la conciencia ciudadana; causando un inmenso dolor en la colectividad, un dolor indescriptible producto de la incapacidad oficial que se ha visto completamente rebasada frente al crimen…
Durante décadas, Estados Unidos cultivó la idea de que la seguridad hemisférica justificaba su derecho a actuar más allá de su frontera. Lo hizo con argumentos humanitarios, con la retórica de la cooperación, y con el peso de su tecnología.
Lo hizo con vehemencia y determinación, consciente de que sólo tenía tres caminos: la cárcel, la muerte o el éxito, como llegó a decir. Triste desenlace, encontró la muerte.
Durante los seis años que gobernó Enrique Peña Nieto se demostró una corrupción sistémica, lo cual indignó a la ciudadanía, sin embargo, el siguiente sexenio posiblemente lo superó.
En 2008, el estado vivió uno de los primeros atentados contra civiles durante el Grito de Independencia en Morelia, y un año después ocurrió el Michoacanazo, con la detención de autoridades locales acusadas de vínculos con el crimen.
El debate ya existe. Hay quienes piensan que lo que pase en México les viene valiendo dos cacahuates porque ellos van por el negocio, el dinero, las entradas, los patrocinios y los derechos de transmisión.
Diversas manifestaciones se han registrado en Michoacán, marchas en Morelia y Uruapan, movilizaciones para exigir justicia, seguridad, aplicación de la ley para que dicho crimen no quede como muchos que suceden…
Hoy, los alcaldes enfrentan al crimen organizado sin respaldo; las policías municipales operan con carencias extremas; y las comunidades viven a merced de grupos que se fortalecen ante la ausencia del Estado.
No estaría de más que los priistas comiencen a pensar seriamente en que su organización pierda su registro como partido en las elecciones de 2027. Deben prepararse para lo peor.
¿De dónde vienen el desencanto y la desilusión? Hay varias vertientes explicativas. Los numerosos y crecientes escándalos de corrupción han generado que este rubro se coloque en la percepción ciudadana como el principal problema nacional.