Biden
El sábado 7 de noviembre se despejaban las dudas para generar la certidumbre ante el triunfo de Joe Biden tras días de espera, será el segundo presidente católico en la historia de Estados Unidos luego de John F. Kennedy.
El sábado 7 de noviembre se despejaban las dudas para generar la certidumbre ante el triunfo de Joe Biden tras días de espera, será el segundo presidente católico en la historia de Estados Unidos luego de John F. Kennedy.
Sorprende que muchos analistas políticos en México vean la victoria de Joe Biden como propia, un hecho de reivindicación civilizatoria o como naturalmente positivo para los mexicanos.
La única vía, por desgracia, es la experiencia. Bien dice el sabio refrán que nadie aprende en cabeza ajena y que lamentablemente confirma la historia de los hombres y los pueblos.
Para que el pacto federal no sea alterado por alguna de las partes: estados autónomos o gobierno federal, a la Constitución que lo contiene se da el carácter de suprema y se establece un procedimiento extraordinario para ser modificado.
El caso es que el gobierno federal no de muestras de retocar el rumbo de las ocurrencias, de reconocer errores, de reprogramar prioridades. Y aquí la ruindad de algunos legisladores levantadedos dejará una estela de pobreza y reclamos, en este momento, en el sureste mexicano.
La invención del régimen presidencial en la Constitución Estadounidense está entonces aparejada al establecimiento del sistema electoral que —hoy por hoy— aparece arcaico.
Alegando una vez más ese hoy ya enfermizo revisionismo histórico en voz de un estadista, imposible que el México del siglo XXI reconozca con espíritu demócrata y liberal la faena bien ganada por el señor Biden.
Resultó difícil instituir familias con acceso al poder económico, político, social, cultural, religioso, educativo, en cantidad y calidad suficiente para conformar un práctico y útil colchón entre la clase multimillonaria y la clase pobre.
Lamentablemente, el mal empleo de herramientas digitales como los teléfonos o incluso la televisión, han causado un alarmante daño en detrimento principalmente de las mujeres, me refiero a lo que hoy conocemos como violencia digital y mediática.
La tarea para México no será fácil de llevar a cabo, si solamente tomamos en cuenta el gran aumento de feminicidios, de 2017 a 2020; los feminicidios en el país incrementaron de 7 al día a 10.5, según lo afirmó Nira Cárdenas.
Pero lo más grave es que la acusación podría caerse por la fragilidad de los cargos, la forma ilegal de acopio de pruebas y sobre todo la interpretación de algunos indicios.
La lógica nos indica que en momentos de adversidad la unidad y suma de esfuerzos permiten paliar el temporal, máxime que seguimos conservando el valor de la solidaridad.
México es un gran país, con grandes riquezas materiales, culturales, históricas. Su fauna y flora son únicas, las riquezas naturales las tenemos por todos lados, playas, bosques, selvas, desiertos.
Frente a la realización de dicha peligrosa osadía política desesperada de Donald Trump algunos medios de comunicación norteamericanos reaccionaron interrumpiendo la difusión de su mensaje.
Las informaciones y comentarios sobre la elección en Estados Unidos son interminables, así que me concreto a los que más me interesan, empezando por la personalidad de Kamala Harris, la vicepresidenta.
Durante la campaña electoral, el hoy presidente electo Joe Biden, publicó un documento titulado “El Plan Biden Para Asegurar Nuestros Valores Como una Nación de Inmigrantes”.
Para esta hidra de dos, tres o más cabezas a la que me cito como fuente, habría sido un madrazo bien cabrón, si Mauricio Fernández compitiera por la gubernatura por el lado del PAN.
Uno de los resultados perversos de esa polarización electoral, es paradójicamente, que no corresponde siempre a una división social, étnica, cultural, de género, de orden generacional.
Incluso la madre de la supuesta víctima, en agosto de 1993 llamó al popular programa de Larry King en la CNN para preguntar qué es lo que debería hacer su hija que había tenido “problemas” con un “importante senador” para el que trabajaba sin que diera más detalles.
En este juicio la Juez desde un principio concedió la suspensión de oficio para que, si los médicos determinaban el suministro de los respectivos medicamentos, éstos le fueran proporcionados por las autoridades responsables.