La construcción del agravio
La promesa de bienestar que siguió a la caída del Muro de Berlín y del socialismo real, se agotó por carecer del músculo económico requerido para transformar retos en oportunidades para todos los pueblos.
La promesa de bienestar que siguió a la caída del Muro de Berlín y del socialismo real, se agotó por carecer del músculo económico requerido para transformar retos en oportunidades para todos los pueblos.
En campo fértil, las hegemonías tradicionales y emergentes desatan los demonios de una inédita carrera armamentista, que además de los estados, involucra también a actores no estatales.
La transformación virtuosa del mundo por la vía del Derecho, el diálogo y el estímulo a la cooperación para el desarrollo, cede ante una globalización de competencias desleales, que avanza intereses unilaterales y erosiona el concepto tradicional de soberanía.
En el Viejo Continente el poder militar se impuso y desplazó al Derecho Internacional, entre otras razones por su idealismo y por la incapacidad de la comunidad de naciones para hacerlo cumplir…
Con ambas cosmovisiones mezcladas y a contrapelo de anhelos mayoritarios, el orden liberal vigente, de suyo utilitario, se traduce en una moral internacional impuesta por las potencias, que desdeña principios universales…
En estos casos, antiguos prejuicios y dogmas de fe sustentan miedos asociados a la pérdida de la identidad sociocultural y de la seguridad personal y patrimonial.
En un mundo frágil, la diplomacia es correa de transmisión de textos, mensajes y documentos legales entre protagonistas que comparten objetivos de paz, guerra o cooperación.
La negociación es paralela a la escalada del desencuentro o conflicto, de ahí que con frecuencia se invoque en momentos de crisis o en situaciones de impasse que deben remontarse en beneficio del relajamiento de tensiones…
En tan peligroso contexto y ante sucesivas crisis propiciadas por el “equilibrio del terror”, la ONU operó como válvula de escape para los países menos favorecidos…
A los formuladores de política exterior, este entorno los pone en una situación complicada, que oscila entre los polos de la aceptación acrítica de la política del poder (y sus consecuencias) y la presunción ética de que los estados se autolimitan en beneficio del bienestar colectivo.
Esta última razón acusa especial gravedad si se considera que dicha incapacidad a menudo responde a graves insuficiencias derivadas de la antigua condición colonial de muchas naciones.
A propósito del tema, el Concilio Vaticano II es prolijo en enseñanzas para ahondar en la discusión, máxime ahora, cuando lo religioso está cada vez menos confinado a los templos y es parte de lo cotidiano.
Duro o suave, esta propuesta descansa en la convergencia de ambos en la definición del poder supremo del Estado, que está encargado de la formación y distribución de ese poder…
El mundo bipolar, entre 1922 y 1991, de la difícil y peligrosa coexistencia de la Unión Soviética y el bloque socialista –incluída China– con Estados Unidos, Europa Occidental, casi toda Latinoamérica, “Occidente”.
Frente a las escuelas de relaciones internacionales (realismo, liberalismo y constructivismo), la academia no ha innovado y solo se limita a adaptar dichos enfoques teóricos a situaciones emergentes de crisis y oportunidad.
No obstante, tales análisis no son de relaciones internacionales, porque quienes los realizan no siempre cuentan con las herramientas metodológicas de esta disciplina académica.
Aunque remoto, hay espacio para un arreglo alternativo y auspicioso. Para emprender el cambio se requiere una idea de paz sostenible, que posibilite procesos de reconciliación política…
El respeto al orden jurídico y la garantía de un Estado de derecho sólido son la base para la constitución de gobiernos de los que México parece alejarse cada vez más.
En su opinión, deben construirse narrativas e instituciones alternativas a los estándares de Occidente, que cuestionen presunciones fundacionales de la disciplina y contribuyan a su nueva definición epistemológica.
En este contexto, se puede identificar la raíz de conflictos como los que aquejan a Ucrania y Gaza, que por sus propias características y por el interés que despiertan en la opinión pública, ocupan un lugar prominente en la agenda global.