Eficacia Nula, Dolor Real: El Impacto de las Sanciones de EE. UU. en el Pueblo Cubano
Cuba se erige como un ejemplo flagrante e innegable de que las sanciones económicas no logran sus objetivos políticos declarados.
Cuba se erige como un ejemplo flagrante e innegable de que las sanciones económicas no logran sus objetivos políticos declarados.
Había que atreverse a enlodar las banderas libertarias a cambio de reformas burguesas. Apostar a lo viable, sumarse a los hijos dinásticos del poder que ofrecían la posibilidad de vencer a los detentadores de un poder basado en el engaño, la corrupción y la hipocresía.
El dictador nicaraguense tiene otra visión, ya de manera reiterada ha intentado por diversos medios aniquilar a la disidencia, a muchos críticos de su gobierno les ha privado de su nacionalidad, otros están en un prolongado exilio.
Con excepción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, “que solo ve lo que quiere ver, y calla lo que le conviene”, el resto del mundo, hasta el somnoliento magnate, Donald John Trump, afirma que “sin elecciones, no hay democracia”.
Nos engañaron a quienes estábamos emborrachados por la música de protesta de la época y conmovidos por las imágenes de campesinos víctimas de tortura, muerte y opresión.
Sin embargo, desde 2007, que vuelve al poder, está empecinado en mantenerlo y acabar con la oposición, empleando recursos deleznables, desde la confiscación de bienes de opositores hasta privarlos de la nacionalidad…
No fue gratuito el reciente episodio en que la presidenta ordena a un funcionario de Quintana Roo faltar a la ley; una reedición de aquel desafortunado “no me vengan con ese cuento de que la ley es la ley” de López Obrador.
Llegó a la presidencia mediante un pacto bipartidista que le aseguró el poder ejecutivo y la subordinación del legislativo y los militares de ese país centroamericano de 7 millones de habitantes…
En los hechos han ido estableciendo una especie de dictadura constitucional sin militares al frente, pero sí con su presencia en todas las esferas del quehacer público, ¡ahora hasta en las cervezas del inservible “Tren Maya”!
La falta de argumentos para desvirtuar las afirmaciones hechas por las autoridades norteamericanas, muestra la torpeza en el manejo de las riendas del gobierno…
¡Cuánta razón tenía el gran Mario Vargas Llosa cuando decía a través de uno de sus personajes: “no hay límites para el deterioro, siempre se puede estar peor”! (Historia de Mayta, 1984), cuando hablaba de la tragedia de su país…
Pero desde hace unos cuantos años, la ruptura de Péter Magyar (el ahora triunfador de las elecciones) con el partido gobernante, significó el inicio de la crisis terminal del régimen autocrático que polarizó y dividió a la sociedad húngara.
Menos de 2 años después, con la misma ocurrencia obstinada, el presidente López Obrador añadió a ese cuarteto domesticado, a dos lacayos más: Gerardo Fernández Noroña y Manuel Velasco Coello.
Ahora Cuba vive una situación indescriptible, al borde del hambre, la gente vive en una gran prisión y hay un éxodo de millones de cubanos, sobre todo a Miami, a los Estados Unidos, a España y una parte a México.
El hambre de los cubanos no la tienen que pagar nuestros indígenas o niños enfermos. Nuestra abundancia no se le tiene que ofrendar a un malnacido como Díaz-Canel o Raúl Castro.
Cuba en su primera fase de la Revolución, fue refugio de los grandes debates del marxismo revolucionario divulgados en la gran revista Pensamiento Crítico y en el diario Juventud Rebelde.
Este alineamiento de los gobiernos de derecha, busca ser empleado para revivir la Doctrina Monroe, con alcances nunca vistos para instaurar un poder político y militar que elimine toda resistencia al expansionismo de la Unión Americana.
Pero resulta que ellos, asumiéndose como los auténticos representantes del pueblo, han ido demoliendo todas las instituciones y mecanismos de control democrático de la sociedad con los que se fue equilibrando el poder presidencial…
Ese Teatro de la República ha sido sede de dos congresos constituyentes, en donde se discutió y aprobó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, tanto la de 1857 como la de 1917…
Con su gran talento Fidel les dijo a los gringos no los voy a fusilar ni a encarcelar, le propongo al gobierno de los Estados Unidos, canjearlos por medicinas y alimentos. Una jugada maestra.