El mundo de ayer y el reto de hoy
En el Viejo Continente el poder militar se impuso y desplazó al Derecho Internacional, entre otras razones por su idealismo y por la incapacidad de la comunidad de naciones para hacerlo cumplir…
En el Viejo Continente el poder militar se impuso y desplazó al Derecho Internacional, entre otras razones por su idealismo y por la incapacidad de la comunidad de naciones para hacerlo cumplir…
Con ambas cosmovisiones mezcladas y a contrapelo de anhelos mayoritarios, el orden liberal vigente, de suyo utilitario, se traduce en una moral internacional impuesta por las potencias, que desdeña principios universales…
En estos casos, antiguos prejuicios y dogmas de fe sustentan miedos asociados a la pérdida de la identidad sociocultural y de la seguridad personal y patrimonial.
En un mundo frágil, la diplomacia es correa de transmisión de textos, mensajes y documentos legales entre protagonistas que comparten objetivos de paz, guerra o cooperación.
La negociación es paralela a la escalada del desencuentro o conflicto, de ahí que con frecuencia se invoque en momentos de crisis o en situaciones de impasse que deben remontarse en beneficio del relajamiento de tensiones…
En tan peligroso contexto y ante sucesivas crisis propiciadas por el “equilibrio del terror”, la ONU operó como válvula de escape para los países menos favorecidos…
A los formuladores de política exterior, este entorno los pone en una situación complicada, que oscila entre los polos de la aceptación acrítica de la política del poder (y sus consecuencias) y la presunción ética de que los estados se autolimitan en beneficio del bienestar colectivo.
Esta última razón acusa especial gravedad si se considera que dicha incapacidad a menudo responde a graves insuficiencias derivadas de la antigua condición colonial de muchas naciones.
A propósito del tema, el Concilio Vaticano II es prolijo en enseñanzas para ahondar en la discusión, máxime ahora, cuando lo religioso está cada vez menos confinado a los templos y es parte de lo cotidiano.
Duro o suave, esta propuesta descansa en la convergencia de ambos en la definición del poder supremo del Estado, que está encargado de la formación y distribución de ese poder…
El mundo bipolar, entre 1922 y 1991, de la difícil y peligrosa coexistencia de la Unión Soviética y el bloque socialista –incluída China– con Estados Unidos, Europa Occidental, casi toda Latinoamérica, “Occidente”.
Frente a las escuelas de relaciones internacionales (realismo, liberalismo y constructivismo), la academia no ha innovado y solo se limita a adaptar dichos enfoques teóricos a situaciones emergentes de crisis y oportunidad.
No obstante, tales análisis no son de relaciones internacionales, porque quienes los realizan no siempre cuentan con las herramientas metodológicas de esta disciplina académica.
Aunque remoto, hay espacio para un arreglo alternativo y auspicioso. Para emprender el cambio se requiere una idea de paz sostenible, que posibilite procesos de reconciliación política…
El respeto al orden jurídico y la garantía de un Estado de derecho sólido son la base para la constitución de gobiernos de los que México parece alejarse cada vez más.
En su opinión, deben construirse narrativas e instituciones alternativas a los estándares de Occidente, que cuestionen presunciones fundacionales de la disciplina y contribuyan a su nueva definición epistemológica.
En este contexto, se puede identificar la raíz de conflictos como los que aquejan a Ucrania y Gaza, que por sus propias características y por el interés que despiertan en la opinión pública, ocupan un lugar prominente en la agenda global.
Aún más delicada es la afirmación de que el desorden mundial es producto de la creciente falta de legitimidad de un sistema liberal desgastado, cuyas credenciales y herramientas son precarias para preservar la estabilidad internacional.
El tema no es menor; por primera vez en la historia, el progreso de la ciencia y la tecnología confronta y amenaza a la inteligencia sensible con algoritmos que desplazan el “sentido común”…
Las relaciones entre los pueblos, de suyo conflictivas como Tucídides lo postuló tras analizar la guerra del Peloponeso en el lejano siglo quinto AC, están hoy seriamente polarizadas.