Banales, costosos y deformados
Urge revisarlos para resolver sobre su existencia.
Urge revisarlos para resolver sobre su existencia.
Tejen y destejen verdades y mentiras para hacer prevalecer sus intereses, sin importarles el grave daño que causan.
México respeta a todos, se respeta a sí mismo, y exige respeto de todos para sí.
Enorme riqueza que sintetizamos en nuestra Bandera, Escudo e Himno nacionales.
Espera ser bien conocida por los 120 millones de mexicanos; que la hagamos propia, y la apliquemos siempre.
No puede un enfermo, engallado y enloquecido, ejercer tamaña responsabilidad, menos tan cargado de odios en contra del mundo.
Hay mexicanos con capacidad para fabricar vehículos, para servicio público y privado, que se muevan con una energía no contaminante.
Sin perder la dignidad y el decoro, menos el sentido de patria y actuando con inteligencia.
Sara Sefchovich hace ocho años en País de mentiras concluyó que aquí “la única verdad es la mentira”.
Los seres humanos saben ser esclavos martirizados del tiempo.
Cada administración apuesta a que se olvidarán sus corruptelas, los que vienen después serán, sin lugar a duda, más rateros que los anteriores.
Supervisó total y personalmente lo que en materia de cultura en Michoacán se hizo.
[Carstens] Va de migrante de alto nivel, de esos que el señor Trump sí acepta.
Fidel muerto debe de seguir sirviendo al pueblo, tanto o más que el Fidel vivo.
Más nos vale a todos que el gobierno de Trump se convierta en una comedia innocua que en una inicua tragedia.
Los mexicanos han aportado territorio, mano de obra, recursos naturales y talento, para la grandeza americana.
No hay duda, la mayor riqueza de Estados Unidos son sus habitantes.
Hillary no olvidará la ayudita, boba pero peligrosa, que usted con buen propósito le brindó a Trump.
Restablezcamos, honesta y eficazmente, la credibilidad mutua.
Ningún discurso, por más bien estructurado y pronunciado que esté, puede tapar o encubrir la verdad lacerante.