Presidencialismo autoritario
Lo que pervirtió el esquema fue la partidización, la politización de los nombramientos de los integrantes de estos órganos, vició su funcionamiento al convertirse en reparto de un botín entre los partidos políticos.
Lo que pervirtió el esquema fue la partidización, la politización de los nombramientos de los integrantes de estos órganos, vició su funcionamiento al convertirse en reparto de un botín entre los partidos políticos.
Traduzcamos al cristiano los argumentos de los valores democráticos y dialoguemos en cristiano con los ciudadanos de a pie.
Se procedió a rajatabla, con grave perjuicio para quienes hacen bien las cosas. Al gobierno le gana la prisa, se ocupa del qué y olvida el cómo.
Los militares no son el problema, sino son los civiles. Legisladores y civiles han equivocado al adversario.
La autonomía no es una independencia absoluta, ni significa dejar fuera del Estado nacional a universidades, sino complementar de manera eficiente sus fines y principios.
¿Se habrá dado cuenta Bartlett de que, si no lleva hasta sus últimas consecuencias la investigación sobre Téllez, dejará en ridículo a su jefe, el presidente de la república?
La crisis sistémica del proyecto de desarrollo robusteció el deseo de grandes sectores de mexicanos de buscar un cambio profundo del modelo de expansión neoliberal, instalado en el país desde los años 80”.
En un solo acto hay denuncia, juicio y veredicto por parte de quien encabeza la administración.
López Obrador ve en la sociedad civil una amenaza a su hegemonía pública. Porque además parece que no la conoce, no la palpa ni la entiende, por eso le teme.
Algunos pugnan por una universidad de izquierda o de derecha, otros más pretenden eliminar contenidos y hasta cursos completos porque los consideran inútiles.
El salvamento fue de magnitud enorme, y no en efectivo, sino en deuda del gobierno a favor de los bancos. Ahora, después de 24 años, en que se ha pagado a los bancos intereses por 800 mil millones de pesos, todavía se les adeudan 901,700 millones de pesos.
Si realmente queremos para México una Guardia Nacional que proteja la paz y la seguridad, que respete nuestros derechos humanos, con la participación y colaboración de civiles y militares, también debemos querer y promover en paralelo una guardia a nivel global.
No existe argumento alguno que pueda justificar un probable fracaso en un asunto tan decisivo para el presente y el futuro de nuestra nación.
Por omisión, negligencia y apatía de las autoridades civiles existen zonas del territorio nacional que están al margen del sistemas legal que rige en el país.
Quedaron pendientes muchos temas: no hubo reunión con familiares de los 43 normalistas desaparecidos, no se mencionó a los autodefensas presos, no se deploró la suciedad legada por los pederastas. Todo eso quedó en expectativa.
A partir del requisito cuantitativo de afiliados se podrían constituir hasta 384 partidos políticos nacionales, lo cual jurídica y políticamente es un exceso; una posibilidad irracional e ilógica.
Va a rescatarse y convertirse nuevamente en una palanca del desarrollo nacional. Se hará con un plan financiero que ya fue anunciado, con honestidad y con transparencia.
Los energéticos deben ser considerados un asunto de seguridad nacional, tal como lo hacen las potencias petroleras.
Hoy estamos de nueva cuenta a las puertas de la guerra fría —o en ella—, y temerosos de que se desencadene una conflagración armada mundial de consecuencias fatales.
Se han utilizado espacios digitales para la comisión de delitos de acoso sexual, trata de personas y amenazas donde la mujer es blanco de la delincuencia organizada.