Trump y la sucesión presidencial mexicana
Otra propuesta diferente sería enfrentar la política norteamericana con una actitud nacionalista y agresiva.
Otra propuesta diferente sería enfrentar la política norteamericana con una actitud nacionalista y agresiva.
El mesianismo requiere de un entorno de crisis ya dado, o tiene que crearlo por sí mismo.
Más nos vale a todos que el gobierno de Trump se convierta en una comedia innocua que en una inicua tragedia.
La Conago ya parece un poderoso grupo de delincuentes.
Como sucedió en los aciagos tiempos en los que las protestas estudiantiles fueron reprimidas a bayoneta calada.
Es momento de realizar ajustes al modelo de desarrollo económico que cruje en estertores.
Muchos funcionarios recurren a la creación de fideicomisos por la sencilla razón de que no son auditables.
Tanto el descenso de las remesas como la fuga de capitales inciden de inmediato en la devaluación del peso.
Pocas veces se cuestiona qué significa que las elecciones sean libres.
Queremos un gobierno que le plante cara al nuevo mandatario estadunidense, no que quiera ser su amigo.
Muchos votantes norteamericanos optaron por despreciar la inteligencia para elegir a un miserable.
El padrastro se convierte en un elemento desintegrador, negativo, destructivo, amenazante, explotador, irresponsable…
Los mexicanos han aportado territorio, mano de obra, recursos naturales y talento, para la grandeza americana.
Quedaron, como en años anteriores, la reactivación de la economía y las apremiantes necesidades de la población.
Las relaciones van a sufrir cambios, lo que nos permite –dentro de las posibilidades— tomar algunas precauciones.
Será muy duro, pero no es el fin del mundo, ni mucho menos la destrucción de nuestra nación.
Nuevos modelos habitacionales que fomenten el desarrollo y la adquisición de viviendas en entornos sostenibles.
Lo señaló Barack Obama: Hillary Clinton tenía toda la capacidad y experiencia para gobernar. De lo que se deduce que Trump no las tenía.
Sectores mezquinos de la supuesta izquierda intentaron desprestigiar el mérito del ingeniero.
Una misteriosa leyenda que afirma que se ubica sobre un templo edificado a Huitzilopochtli.