Exigimos la nulidad de la elección judicial; sin participación no hay mandato: Somos Mx
La ciudadanía dio la espalda a una elección ilegítima desde su origen y no existe mandato democrático posible que surja de ese silencio abrumador de las urnas.
La ciudadanía dio la espalda a una elección ilegítima desde su origen y no existe mandato democrático posible que surja de ese silencio abrumador de las urnas.
A pesar de todo, hoy vemos que el INE aparenta salir de esa oscuridad para dictar medidas cautelares que no son más que llamados a misa. Donde da órdenes a ciegas, porque no sabe a quién dirigirlas, o al menos eso nos dice.
Los hechos abonan un dudoso y parcial proceder, pero además una aberrante ignorancia pues en un principio el INE pretendió limitar la difusión del proceso electoral, sin siquiera tomarse la molestia de buscar los mecanismos masivos para orientar a los ciudadanos sobre el procedimiento para votar y conocer a los aspirantes.
Edición correspondiente al domingo 11 de febrero de 2024.
Los consejeros del INE están a pocas semanas de dar a conocer la distribución de plurinominales y la composición del Congreso. La gran pregunta es si van a actuar con independencia o si ya aceptaron convertirse en agentes al servicio del régimen.
Por ahora, el proceso continúa; pasó la jornada como acto soberano colectivo y siguen los cómputos distritales, de entidad federativa y nacionales, dependiendo de la elección federal de que se trate.
A nivel nacional, gente del NINE (el nuevo INE) me confió ayer que el 35 por ciento del proceso electoral estará a partir del 6 de junio en pleno proceso de impugnación.
Esta destacada caricatura firmada por “Luy” motivó, y unificó, a variados personajes que están en todo su derecho de verter su opinión, su doxa, su punto de vista, pero no tienen atribuciones legales para juzgar una caricatura…
“La gente con poder, sabe contar mentiras que parecen verdades y, así, hacen mal uso de las palabras”; este concepto del griego Hesíodo (siglos VIII y VII antes de nuestra era) se recordó en el evento.
El inicio del proceso sucesorio no marca, como en otros tiempos, el declive del poder presidencial: el intento de restauración del Maximato de Plutarco Elías Calles es evidente, con la instauración de López Obrador como Jefe Máximo del Movimiento.
Ese ejercicio presidencial resultó (muy pronto) una ingrata sorpresa para la mayoría de la población. Así, la principal actividad de este país son las elecciones. El eje central de todo es votar.
La pregunta es simple: ¿A quién le va a servir Taddei en un momento en que López Obrador busca construir una escenografía electoral que lo favorezca? ¿A su amigo el presidente o a la ley?
Y un exagente de la DEA, hoy abogado en Texas, señala: “El problema que enfrentamos en EU es que el presidente López Obrador detesta a la DEA y, además, protege a los cárteles como nunca jamás se había visto”.
El zócalo era un espacio monopolizado por el PRI y sus aparatos corporativos, especialmente el charrismo sindical, para venerar al señor presidente. Cada 1 de mayo llevaban acarreados a los trabajadores…
Y agregó, además, “no tengo dinero para pagar un abogado… puede que encuentre a alguien que me cobre un porcentaje al terminar el juicio; y el porcentaje que yo gane, voy a entregarlo a familiares de víctimas de la guerra que desató Calderón”.
Ante la ausencia total de diálogo entre el partido en el gobierno y mayoría en las Cámaras con sus aliados, y las expresiones de la pluralidad política excluida para encontrar juntos el piso de la legitimidad compartida sobre las normas…
El presidente acusa que la concentración en el Zócalo del 26 de febrero es una conspiración ciudadana en contra de él. Lo cierto es que tiene miedo al despertar social. Sabe que cada día pierde más adeptos y más poder.
Se aprobó por la mayoría oficial y sus aliados en la Cámara de Diputados y en el Senado el decreto de reformas a la Ley General de Comunicación Social y a la Ley General de Responsabilidades Administrativas…
Los ciudadanos levantarán la voz para recordar que en toda democracia los jueces no pueden quedar al margen. Que no hay democracia sin justicia democrática.
Es cierto que el deseo de complacer a todos o el propósito de alcanzar el consenso en toda determinación política y de gobierno puede conducir a la sujeción del mandato recibido mayoritariamente…