EUA y la “pandemia” del supremacismo blanco
Decir que algo extraño sucede en las dominios del Tío Sam sería una simpleza, pero sin duda las cosas andan revueltas por esos lares y mucho.
Decir que algo extraño sucede en las dominios del Tío Sam sería una simpleza, pero sin duda las cosas andan revueltas por esos lares y mucho.
En su discurso, el hombre que conduce los destinos del pueblo ruso intercaló algunas “razones” con el ánimo de que sus órdenes se “entendieran” aquende y allende los mares: “Kiev anunció una eventual adquisición de armas nucleares”.
Esta fórmula, siempre virtuosa, pierde efectividad cuando incorpora componentes ideológicos y dogmáticos, que anteponen intereses de soberanías cerradas y criterios religiosos que cierran puertas, rigidizan procesos políticos y desvirtúan la requerida paciencia.
El reordenamiento económico, político y social, generado a partir de la guerra ucranio-rusa, ha abierto infinidad de nuevas alternativas ante las múltiples sanciones impuestas a RUSIA.
Una vez más la Tierra se cimbra por el estallido de los misiles que destruyen vidas de seres humanos inocentes y derrumban casas, edificios, fabricas e instalaciones de una sociedad que lucha por conseguir un mejor futuro para sus habitantes en forma civilizada.
Los esfuerzos para regularla siempre se han quedado cortos, les ha faltado músculo para contener sus impulsos y razones para evitar su materialización y consecuencias.
La declaración del todavía joven Emmanuel Macron es algo que con frecuencia olvidan los titulares del Poder Ejecutivo en muchas partes, como sucede con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Pero el texano Abbot, no esta solo en sus protestas contra los migrantes sin documentos, lo acompaña el floridano, Ron DeSantis, con quien en verdad que han armado todo un teatro político
Aunque parezca increíble, fuera de Rusia hay muchos simpatizantes de la sanguinaria invasión que el presidente ruso ordenó desde hace más de dos meses. En México, los hay, sobre todo dentro del gobierno federal.
El racismo es una más de las lacras que una parte de los seres humanos han inferido a los sectores menos favorecidos y que, infortunadamente, hasta la fecha, se continúa repitiendo.
En el calendario fronterizo, México-Estados Unidos, el 23 de mayo, es una fecha muy importante ya que llega a su fin el programa migratorio Titulo 42, que ordena la detención y expulsión inmediata de todas las personas que arriben a territorio estadounidense de forma irregular.
Después del rechazo inicial por la guerra, la opinión pública mundial parece estarse acostumbrando a ella y a la “nueva normalidad” que ha traido a las relaciones internacionales. Esto es motivo de preocupación.
En el rubro de “sanciones de bloqueo total sobre las élites rusas y sus familiares”, la Administración Biden, incluyó a la esposa y la hija del ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.
La retirada este fin de semana de las tropas rusas de Bucha. —muy cerca de aquella—, dejó un reguero de cadáveres en las calles, en casas y departamentos, casi todos civiles (muchos con las manos atadas a la espalda y con el tiro de gracia en la nuca).
La mutación de la diplomacia se vincula con la velocidad de las comunicaciones y el incremento del número y calidad de los actores estatales, locales y de la sociedad civil que participan en las relaciones internacionales.
Al lado de Estados Unidos -con Europa en el cabús- como Occidente, China y Rusia, habría que anotar como potencias a la India y Turquía en esta rebatiña por sitios en el nuevo orden mundial que se está configurando.
Y dentro de este creciente y complejo fenómeno, hay una tragedia más, la desintegración familiar, en la que las mujeres, los niños y los ancianos buscan salir de la zona de conflicto, dejando no sólo su pasado sino el futuro.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, que también goza de mucha popularidad en su país —lo que demuestra que el combate a la criminalidad no es asunto de popularidad—, tuvo que enfrentar el sábado 26 de marzo, el día más violento de su historia reciente con 62 asesinatos.
Volviendo al libro de Albright, ésta reconoce que era un proyecto en el que venía trabajando desde hace tiempo y la victoria de Trump le animó a terminarlo cuanto antes.
Lo cierto es la invasión de Rusia a Ucrania, con la perspectiva de que otros países, colindantes o lejanos, se impliquen en la contienda. Aunque dirigentes de las grandes potencias tratan de evitar un Armagedón nuclear.