Cronos en busca del tiempo perdido
Lo que es cierto, es que después de casi dos décadas de buscarla el actual presidente accedió al poder, y que quienes lo ejercieron con anterioridad no estuvieron a la altura de los grandes estadistas.
Lo que es cierto, es que después de casi dos décadas de buscarla el actual presidente accedió al poder, y que quienes lo ejercieron con anterioridad no estuvieron a la altura de los grandes estadistas.
Una Tercera Ola de contagios puede darse en enero por una ecuación que potencia las enfermedades respiratorias con elementos como: las fiestas decembrinas, la necesidad de convivencia derivada del agotamiento.
A tod@s nos resulta innegable que la igualdad entre mujeres y hombres; así como la prohibición de todas las formas de discriminación contra la mujer forman parte no sólo de los derechos humanos fundamentales, sino también de los valores de las Naciones Unidas.
Además, declaró que no aceptaría un cargo en el gabinete y señaló “no soy economista, pero tengo los atributos para servir” una declaración cínica que pone en evidencia una enorme soberbia.
Las protestas por la pérdida de libertad, el sufrimiento de los más pobres, la falta de médicos, la desinformación, en fin, que más de trescientos años después no hemos avanzado mucho.
Cada vez más en nuestro país están sucediendo una serie de acciones surgidas desde el poder de la república que pretende aniquilar esta vida democrática, el Estado de Derecho y la dinámica institucional.
La inmensa tragedia por la pandemia se considera muy grave por la OMS. Los responsables de combatirla voltean al otro lado y nos responden “ese llamado de atención de la OMS no es para nosotros, es para el país” (sic).
Ante los crecientes rumores fue el mismo Hunter quien mediante un comunicado señaló… “acabo de conocer que la oficina del Fiscal Federal de Delaware le informó a mi asesor legal, que existe una investigación sobre algunos de mis asuntos fiscales”.
Desafortunadamente, contra este histórico Acuerdo del INE en el que se establecen los criterios para la elección del próximo año, se interpusieron dos recursos, bajo el argumento de que se violenta la ley.
En una entrevista de esas rápidas de preguntas y respuestas cortas que le hizo un colega chilango, Tatiana dice con toda su boca que, si el presidente le ofreciera una secretaría de Estado, ella la rechazaría.
Sobre estas citas construyo la reflexión que quiero compartir en esta nota. Sí, sobre estas citas y además sobre un diagnóstico que constituye el cimiento natural para la reflexión de ahora y para la acción urgente que esa reflexión sugiere.
En efecto, si hablamos de resultados, los números revelan un verdadero desastre, recientemente la Organización Mundial de la Salud, nos acaba de enviar un mensaje en el sentido de tomar en serio el fenómeno de la pandemia.
Entonces es importante una justicia de mayor calidad de jueces con principios éticos y valores de identidad social en su desenvolvimiento.
Quienes no están contentos con nada la descalificaron; la tacharon de ser parte de la verborrea a la que ya estamos acostumbrados. Un refrito de lo que AMLO ha venido diciendo desde hace catorce años.
El ofrecimiento de eliminar el fuero del Ejecutivo de la Unión y su contribución a la narrativa del titular que no requiere de esa inmunidad temporal, trajo como consecuencia la presentación en febrero último de la segunda iniciativa presidencial en la materia.
Aunque fue escrito por un equipo de colaboradores, el documento refleja la inclinación del presidente, reitera sus arengas contra el régimen neoliberal y su defensa de la igualdad social y la justicia por encima de las leyes “injustas”.
La renuencia a las medidas de protección nos pone constantemente en peligro, desde el inicio de este apocalipsis vírico contamos con un conjunto de medidas que podrían y aún pueden evitar un inconmensurable número de casos.
Es aterrador ver caer en nuestro entorno cada vez más cercano a las personas que son contagiadas y en la mayoría de los casos con pocas esperanzas de salir adelante sin secuelas de la enfermedad.
Andrés Manuel dice tanto, como tantas son sus contradicciones, mentiras, corruptelas, imprecisiones, perversidades y odios, entrelazados con buenos y aceptables propósitos, ahora ya diluidos por él mismo.
La administración actual registra claroscuros, contradicciones y parece haber encallado en una sorda lucha en la que el desacuerdo entre facciones no cesa un ápice, vivimos una etapa de polarización evidente.