Después de México todo es Cuautitlán
En el altiplano todavía pensamos como los aztecas que vivimos en el ombligo del mundo.
En el altiplano todavía pensamos como los aztecas que vivimos en el ombligo del mundo.
Más allá de este distractor de la alianza anti-natura lo que está en juego es la sucesión presidencial.
No podemos olvidar que ya en muchas ocasiones esas predicciones han errado.
Hay pérdidas con las que muchas veces se gana.
El común denominador del juego político en México ya no tiene nada que ver con las propuestas, los proyectos y el bien común.
El debate puede ser acalorado, vehemente, pero no irrespetuoso.
Nuestro fenómeno político se encuentra lejos, lejísimos, de la democracia.
Lo importante y urgente es restablecer la permanente confianza del pueblo.
Disputa por la Presidencia de la República y las inminentes campañas, con toda su carga de sinrazón, de mala fe, propias de la lucha política.
Los rabiosos ataques e injurias en lugar de haberlo reducido, lo fortalecen.
Los perdedores siempre serán una mayoría que supera la del triunfador.
Las campañas presidenciales arrastran a una contienda de todos contra todos, sin reglas ni misericordia.
¿Qué se ve, lee o advierte en radio y televisión en las entidades en las que se celebrará la jornada electoral el próximo 4 de junio?
En sólo un año, la Cámara Alta contrató 565 nuevos asesores para el servicio directo de sus 128 legisladores.
Buscan crear distractores que oculten sus desaciertos y responsabilidad en el daño ocasionado a los recursos y riquezas nacionales.
Vanni, llamado así por sus amigos, se definía como intelectualmente extravagante; laico y crítico con la Iglesia particularmente en América Latina y África, ante la falta de control por la expansión poblacional y el deterioro ambiental.
México se derrumba ante los embates virulentos de una violencia desatada.
El politólogo y sociólogo italiano murió este martes a los 92 años de edad, debido a complicaciones respiratorias.
Llegaron al poder por segunda ocasión con una ola de promesas que vendía una nueva clase política joven.
La realidad es que El PRD ha expulsado a más militantes de los que afilia.