Secuestran la candidatura del PRI a la presidencia de la república
Que no sea solo la militancia quien lo elija sino que tenga el aval de líderes sociales, intelectuales, académicos y, sin duda, de la ciudadanía.
Que no sea solo la militancia quien lo elija sino que tenga el aval de líderes sociales, intelectuales, académicos y, sin duda, de la ciudadanía.
No existe una auténtica rendición de cuentas ni la transparencia que permita glosar el accionar de los gobiernos. Se abolieron las ideologías
Pensar que la segunda vuelta es una prioridad ofrece una versión torcida sobre las necesidades de la democracia mexicana.
Asumen que el fin justifica los medios, entre ellos la desaparición de la memoria.
Quienes tienen el poder se aferran a toda costa en la perpetuación de un continuismo.
Extraña cómo repite errores garrafales que le costaron tanto en los procesos electorales pasados.
Las campañas y elecciones son eso: una feroz lucha por el poder.
Dos semanas después de las elecciones, un hartazgo que no tiene antecedente contra políticos, gobiernos y todo lo que tenga que ver con la cosa pública.
Rumbo a la sucesión presidencial. Debe existir la figura de la segunda vuelta electoral que corresponde inexorablemente a un sistema pluripartidista.
La pregunta es qué alianzas podrán darse.
Las elecciones del próximo año serán las de mayor alto riesgo.
Elecciones 2018 y la carrera por la candidatura presidencial.
Su entramado jurídico ya no da para más en este juego de simulaciones.
En el altiplano todavía pensamos como los aztecas que vivimos en el ombligo del mundo.
Más allá de este distractor de la alianza anti-natura lo que está en juego es la sucesión presidencial.
No podemos olvidar que ya en muchas ocasiones esas predicciones han errado.
Hay pérdidas con las que muchas veces se gana.
El común denominador del juego político en México ya no tiene nada que ver con las propuestas, los proyectos y el bien común.
El debate puede ser acalorado, vehemente, pero no irrespetuoso.
Nuestro fenómeno político se encuentra lejos, lejísimos, de la democracia.