El tricolor luce vetusto
Algunas voces manifiestan su rechazo al dirigente designado por el presidente Enrique Peña Nieto.
Algunas voces manifiestan su rechazo al dirigente designado por el presidente Enrique Peña Nieto.
Los partidos políticos deben rendir informes de ingresos y gastos por cada campaña.
Cada vez son más recurrentes las equivocaciones de las encuestas respecto de los ganadores de los procesos electorales, y no solamente en México sino en todo el mundo.
Solo la renovación total de la autoridad electoral podrá regresar al instituto su autonomía. Por ello, gente como Cuauhtémoc Cárdenas se han atrevido a pedir la renuncia de los consejeros electorales.
Se mueven, opinan y procuran construir una imagen de transformadores del país.
Se advierte que el financiamiento estatal es excesivo, que la democracia mexicana es muy cara, que el Congreso tiene demasiados diputados, siempre aludiendo al costo en pesos.
Bertha Luján acepta que es un arma de doble filo aceptar en Morena a personajes polémicos, quienes pueden restarle puntos, aunque también podrían sumar, pues “finalmente son dirigentes, líderes que traen gente detrás de ellos, que tienen influencia en la opinión pública”.
El PRI a lo que aspira es a pulverizar y dividir a la oposición y con eso tratar de ganar a la mala, porque a la buena no gana.
No hay otra meta para la humanidad de nuestro tiempo que el enriquecimiento y la obtención del dinero.
Arrancar con un SNA incompleto o parchado desgraciadamente nos volverá a dejar muy mal parados frente a la opinión pública.
Que no sea solo la militancia quien lo elija sino que tenga el aval de líderes sociales, intelectuales, académicos y, sin duda, de la ciudadanía.
No existe una auténtica rendición de cuentas ni la transparencia que permita glosar el accionar de los gobiernos. Se abolieron las ideologías
Pensar que la segunda vuelta es una prioridad ofrece una versión torcida sobre las necesidades de la democracia mexicana.
Asumen que el fin justifica los medios, entre ellos la desaparición de la memoria.
Quienes tienen el poder se aferran a toda costa en la perpetuación de un continuismo.
Extraña cómo repite errores garrafales que le costaron tanto en los procesos electorales pasados.
Las campañas y elecciones son eso: una feroz lucha por el poder.
Dos semanas después de las elecciones, un hartazgo que no tiene antecedente contra políticos, gobiernos y todo lo que tenga que ver con la cosa pública.
Rumbo a la sucesión presidencial. Debe existir la figura de la segunda vuelta electoral que corresponde inexorablemente a un sistema pluripartidista.
La pregunta es qué alianzas podrán darse.