El parto de los montes
El presidente ha anunciado una “reforma” para restringir la evasión de impuestos de la que espera obtener 200 mil millones de pesos.
El presidente ha anunciado una “reforma” para restringir la evasión de impuestos de la que espera obtener 200 mil millones de pesos.
Estamos en el momento que se cumplen 50 años de esa movilización libertaria, reprimida con salvajismo por el Estado a través del grupo paramilitar llamado “Halcones”.
El porcentaje para la Cámara de Diputados oscila de 38 por ciento al 42 por ciento para Morena y para el bloque opositor alrededor de 40 por ciento. Lo restante se reparte entre los aliados de AMLO y el supuesto tercer camino.
Recordar la Manifestación del Jueves de Corpus tiene sentido, si se aprenden las lecciones positivas y negativas, producto de esa lucha por las libertades y la respuesta autoritaria y criminal del Estado en contra de una movilización pacífica.
Se trata de expresiones de ruptura en el seno de los simpatizantes de AMLO e incluso de una figura muy importante al interior de Morena.
Jamás voy a aceptar que me prohíban reunirme con quien quiera, visitar sus domicilios o invitarlos al mío. Los humanos no somos abejas, requerimos la libertad como el oxígeno.
En pocas palabras es injustificable defender al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, desde cualquier perspectiva de esas “izquierdas”, del comunismo, del socialismo, de la social democracia e incluso desde el nacionalismo mexicano.
Lo cierto es que fallaron todos o casi todos los pronósticos, el Tribunal Federal Electoral votó abrumadoramente por ratificar la sanción del INE a los candidatos de Morena en Guerrero, Félix Salgado Macedonio y en Michoacán, Raúl Morón.
Una de ellas es repetir miles de veces las frases: no somos iguales, el neoliberalismo produjo la miseria, la corrupción y la decadencia moral; defiendo mi libertad y derecho de réplica contra los conservadores.
Es alentadora la conducta de la mayoría de Consejeros del INE, encabezados por Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, por su apego a la Constitución y su rechazo a las amenazas en su contra, proferidas por el mismo presidente.
Abundan candidaturas de “trapecistas”, hay muchos antiguos diputados, senadores, presidentes municipales y gobernadores del PRI, del PAN, de Movimiento Ciudadano, el PT, el PES, el Verde y el resto de la pedacería.
El pago por una hora de clase a un profesor de asignatura es de 106 pesos, un profesor que imparte 6 horas semana-mes obtiene unos 2,400 pesos mensuales. En el polo opuesto hay Investigadores de Tiempo Completo o Profesores que pueden obtener ingresos por 150 mil pesos
No se debe descartar una aparente “radicalización”, orientada a recuperar a sus electores más radicales o mejor dicho a los grupos que tienen un lenguaje radical y una permanente postura oportunista.
Las oposiciones electorales a la 4T, han sido incapaces de construir un compromiso histórico con las fuerzas ajenas al gobierno, partidarias de un viraje en favor de los oprimidos.
El feminismo, en todas sus variantes, consiguió algo fantástico: mostrar la soledad del presidente amurallado por bardas metálicas, para impedir una “conjura” para derribarlo del gobierno.
Revoluciones triunfantes como las del principio del siglo XX en Rusia, México y las de mitad de siglo en China, África, Asia y la llamada América Latina, que después se convirtieron en pesadillas dictatoriales en la URSS, el centro y este de Europa.
La enésima exhibición de obscenidad y quiebra y decadencia del Estado, el gobierno, los partidos y los cientos de casos de acciones violentas de los grupos criminales; sin olvidar las acciones violentas de la Guardia Nacional y las fuerzas armadas contra las comunidades campesinas.
La propaganda no es un asunto de pueblos buenos y/o tontos, su eficacia es indiferente al nivel de desarrollo de los países donde se utiliza, como lo demuestra la fuerza de Trump en los Estados Unidos
La reelección de diputados y alcaldes hace posible que un porcentaje muy grande de los actuales integrantes de la Cámara de Diputados, se presenten como candidatos por enésima ocasión.
Los presidentes tuvieron la capacidad de aprovechar esa hegemonía, ese “discurso”, esa “narrativa” (como dicen ahora los “intelectuales”), para ostentarse como portadores de los intereses de LA NACIÓN (así con mayúsculas).