No debatir militarización, sino criminalización institucional
Las fuerzas armadas fueron desplegadas por el gobierno panista de Calderón, mantenidas por el gobierno priísta de Peña Nieto y refrendadas por el gobierno morenista de López Obrador.
Las fuerzas armadas fueron desplegadas por el gobierno panista de Calderón, mantenidas por el gobierno priísta de Peña Nieto y refrendadas por el gobierno morenista de López Obrador.
Se limita la libertad de expresión, el manejo de los recursos públicos no es claro, transparente, ni apegado a la ley, la pandemia de salud ha sido mal atendida, ha muerto más gente por los errores y las malas decisiones gubernamentales.
Lamentablemente, los gobiernos anteriores (en especial el de López Obrador como jefe de gobierno en el año 2000) se han dedicado a empeorar el problema creando “soluciones” a corto plazo, construyendo más infraestructura cochista.
¿En qué renglón entran los apoyos al sector que más ha contribuido precisamente en la emergencia para mantener alimentada sin contratiempos a la sociedad y con ello mantener una estabilidad social? ¿Sigue la cuatroté sin entender la relevancia de este sector?
Ubicado en perspectiva histórica, este hecho fue el capítulo más reciente de un largo proyecto del reciente gobierno de la Cuarta Transformación (4-T) para intentar someter al pensamiento crítico y las repercusiones que este produce.
La noción de transitar de un régimen virreinal auspiciado por un Estado monárquico con serios problemas de permanencia, a un gobierno autónomo, con altas probabilidades democráticas y republicanas, fueron ideas que permearon rápidamente en los habitantes de la Nueva España.
Nunca será impertinente insistir que haber puesto en manos de militares, la seguridad pública, expone a la sociedad a ser víctima de los métodos violentos, que emplean por definición las fuerzas armadas.
El 29 de septiembre será la primera vez en que, Trump y Biden, se enfrenten cara a cara en esta contienda presidencial, este encuentro tendrá como escenario la ciudad de Cleveland, en el estado de Ohio.
Podemos decir que todos tenemos la libertad para leer, aunque haya quienes deciden no hacerlo por voluntad propia; pero en un escenario distinto puede haber quienes no lo hagan porque existe alguna interferencia de parte de otros.
Contrario a lo que sucede hoy, cuando las vías del ferrocarril son tomadas a mansalva por “maestros” y otros grupos rebeldes, en la revolución eran las fuerzas leales al gobierno las que boicoteaban el paso de los trenes.
El informe fue algo más parecido a una homilía o liturgia que a una rendición de cuentas en un régimen democrático, lleno de mentiras y datos alejados absolutamente de la realidad.
Tal vez lo que más destacó de este Informe fue la ausencia del presidente de la Suprema Corte de Justicia y la del Fiscal General de la Nación. Menudo mensaje más que directo al líder supremo.
En la polarización política promovida desde Palacio Nacional entre la opción del lopezobradorismo y quienes no se adecuen con esos planteamientos y decisiones, la narrativa presidencial es clara y está dirigida a partidarios y beneficiarios de los programas sociales.
Han transcurrido dos años del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, 2 años perdidos, en donde la corrupción, el desempleo, la pobreza, el desabasto de medicamentos, la inseguridad y violencia son la noticia constante.
El Estado de Derecho es el sustento para que las comunidades gocen de sus derechos en igualdad de oportunidades, y paz, funge como la base del desarrollo, permite y obliga a los gobiernos a ser transparentes.
Su oratoria se destinó al autoelogio, no a informar. A repetir lo que dice desde la campaña y que ratifica en casi todas las mañaneras. Sin embargo, a juzgar por las encuestas, buena parte de la población le cree.
¿Para qué la Suprema Corte de Justicia de la Nación? ¿Para qué el Estado de Derecho? ¿Para que la Constitución Política si todo se va a decidir a voluntad callejera?
En Wuhan, epicentro y origen del Covid-19, regresan después de más de un mes de haberse reactivado completamente la economía. Francia, Bélgica y Gran Bretaña, también han abierto las puertas, en un escenario de temor.
Con tantas fuerzas políticas o facciones, lo único que se logra es fortalecer a quien está en el poder y los partidos “pequeños” o conocidos como “satélite” se vuelven clave para el mismo.
La pasión electoral de AMLO es tan enfermiza, que aceptó ser objeto en la campaña presidencial de Trump y, ante el hecho riesgoso para México, sólo dijo: “soy respetuoso de la decisión de EU… no tengo opinión sobre eso…