López Obrador, político realista e idealista
La semana pasada, Morena presentó su Proyecto de Nación 2018-2024, y algunas de sus propuestas han sido tema de análisis.
La semana pasada, Morena presentó su Proyecto de Nación 2018-2024, y algunas de sus propuestas han sido tema de análisis.
El mal llamado Frente Ciudadano por México no acaba de consolidarse porque en el PAN y PRD persisten diferencias de forma y fondo.
Con todo el espectro negativo que prevalece, es necesario participar, votar, reflexionar.
¿Qué busca el Frente Ciudadano por México? ¿Hacer historia o ser comparsa? ¿Encabezar un cambio o formar parte de la simulación? Hay una cosa más, de la que no han hablado los dirigentes del Frente Ciudadano por México: el perfil del candidato.
La idea misma de que el medio principal de recolección de firmas sea un teléfono inteligente impone barreras muy relevantes a los precandidatos.
¿Acaso no hace falta revisar y corregir el sistema electoral mexicano?
Pese a la importancia de las redes sociales, las campañas se siguen ganando en tierra, “todavía no se ganan las campañas con likes”.
Las elecciones del 1 de julio de 2018 será uno en el cual las campañas serán sucias, muy sucias, escatológicamente sucias.
Pero por un lado tenemos la fragmentación, por otro lado, la flexibilidad de los partidos, tenemos uno nuevo, Morena.
Es importante para la democracia que estas candidaturas aparezcan en la boleta electoral.
La caballada no está flaca, “son los caballos del corral del presidente los que están muy famélicos”.
Tiene la esperanza todavía de que Andrés Manuel baje a Claudia y le dé la candidatura de la CDMX.
A 88 años de haber sido fundado lo conducente sería que ese partido hiciera una revisión histórica. El dedo se erige en estos días como verdugo de la democracia mexicana.
Lo que parece detenido, suspendido, en pausa, es la nominación de los candidatos para el 2018.
Es difícil saber cómo sería López Obrador como presidente, pero reconoció que es favorito en 2018.
La política no tiene por qué ser aburrida, pero sí resulta necesario que se ejerza con toda responsabilidad y talento.
Su mascarada del Frente Ciudadano por México no es más que una pantomima para que ambos se agandallen las candidaturas.
“No hemos aprendido a elegir de manera libre, razonada, colectiva, dialogada, a los candidatos a puestos importantes”.
Si toleramos la anarquía, la convivencia social será imposible. Y será imposible también la democracia.
Priva en el imaginario colectivo una fe compartida de que el país no es conducido por el rumbo adecuado.