Entre las derechas y las izquierdas estamos fritos
Aunque he sostenido que la política aplicada por el presidente AMLO ha sido antipopular, no es lo mismo que en Francia triunfé la ultra derecha y en México MORENA obtenga casi un 60 por ciento.
Aunque he sostenido que la política aplicada por el presidente AMLO ha sido antipopular, no es lo mismo que en Francia triunfé la ultra derecha y en México MORENA obtenga casi un 60 por ciento.
La izquierda considera al presidente Andrés Manuel López Obrador como el líder de una revolución política pacífica a la que combate la oligarquía, los corruptos y sus empleados y lacayos periodistas millonarios y chayoteros…
Era imposible realizar una manifestación, la policía con granaderos tomaba la plaza o cita del inicio de la marcha y con macanas, gases lacrimógenos, impedía que nos reuniéramos.
Las falsas elecciones presidenciales y todo proceso electoral, eran una simulación total, el PRI ganaba con más del 80 por ciento o incluso con el 100 por ciento de los votos.
Esa es la cuestión de fondo. Las izquierdas mexicanas no quieren ver el costo de las políticas contrarias a la libertad, cometidas a nombre de la “revolución”. Siguen actuando con la inercia estalinista.
Con el presidente Echeverría debatí el 14 de marzo de 1975, en el auditorio de la Facultad de Medicina y logré convencer a la mayoría en contra de su grosera visita.
Ambos libros y muchos más están circulando en estos días de la 4T, son testimonios importantes de una lucha que estuvo muy escondida y ahora adquiere un cierto relieve.
La soldadura que une a ese fenómeno que ha sido hegemónico por un poco más de cien años, es la ideología de la Revolución mexicana, cuyo núcleo es el estatismo-nacionalista.
Más que la denuncia de miles de casos de estafa, es decir de hacer lo contario a lo prometido como opositor y en cada una de sus campañas, es conveniente intentar explicar cómo opera el mecanismo o la lógica de sus seguidores…
Toda la nómina de líderes sindicales charros, tienen ese carácter de redentores y millonarios, pero tristemente ese fenómeno se ha expandido a otros sectores de las mal llamadas izquierdas.
Una visión dogmática que solamente reduce los cambios a la lucha de clases, no contribuye sino retrasa los cambios democráticos y se convierte en su contrario, paradójicamente sirve a lo más reaccionario de la sociedad.
La fuerza de la izquierda de la Revolución mexicana está presente, por ejemplo, en el silencio de casi toda la prensa, la radio y la TV ante la Operación Polanco: cómo la DEA investigó la campaña de AMLO en 2006…
Carlos Castro fue el dirigente más importante del ala izquierda del Consejo Estudiantil Universitario de la huelga iniciada el 14 de marzo de 1966, contra el autoritarismo del rector Ignacio Chávez…
Y no hace falta un doctorado en sociología para notar que la sociedad argentina está astillada, partida en mil pedazos luego de una década de estancamiento, de una economía que no funciona…
Esa victoria expresó el rechazo a varias décadas de hegemonía priista, de más de 70 años y un breve lapso de 12 años de gobiernos panistas. La gente estaba harta de la corrupción, de la violencia y del estancamiento económico.
No le da el menor rubor decir lo anterior cuando en sus 4 años y tres meses de gobierno, unos 51 meses, el número de pobres aumentó 4 millones y los pobres extremos dos millones más.
Es muy peculiar la “forma” en que actúan estas izquierdas en el seno de MORENA, el Gobierno y la 4T, no tienen una expresión “pactada” o “negociada” como las tienen los grupos de las izquierdas en el gobierno de Lula en Brasil.
La asfixia política era insoportable. En la URSS había solamente tres periódicos Izvestia órgano del gobierno, Pravda órgano del PCUS y Komsomolskaya Pravda órgano de las Juventudes Comunistas Leninistas.
También he conversado con amigos muy lúcidos y agudos, que incluso votaron por AMLO y ahora están buscando qué hacer para derrotarlo. Alguno de ellos dice que el acuerdo principal del momento es hacer todo lo necesario para lograr ese objetivo.
Las elecciones presidenciales de diciembre de 2021, consolidaron esa tendencia de crisis de los partidos tradicionales y un poderoso y original bloque de movimientos.