El PAN, con Dios y con el diablo
Los panistas en poco se han diferenciado del PRI; ellos siempre han mirado al norte, no han tomado en cuenta el sur, como si no existiera.
Los panistas en poco se han diferenciado del PRI; ellos siempre han mirado al norte, no han tomado en cuenta el sur, como si no existiera.
Su cinismo es solo equiparable con su incongruencia.
Lo que se necesita es la construcción de un proyecto de país en democracia, que no es labor de un hombre, sino de un pueblo.
Un presidente de la república con una imagen devaluada y marcado por el signo de los errores.
Quienes lo llevaron a la ruina son tecnócratas, oligarcas, y algunos que creyeron que gobernar es robar.
Le gusta compartir millonarias prebendas pero no asumir responsabilidades.
Urge revisarlos para resolver sobre su existencia.
Una genuina democracia responde a la voluntad de la ciudadanía, se construye con ella, a favor de ella, desde ella.
Seguro van a multiplicarse las campañas de manipulación, el reguero de medias verdades y mentiras absolutas hasta el infinito.
Es necesario fortalecer el Estado, incentivar la competencia, construir un sistema eficaz y disminuir la posibilidad de un conflicto electoral.
Gobiernos sin respeto a la división de poderes ni al Estado de derecho, abriendo las puertas al saqueo, la impunidad y el deterioro de la clase política.
Conforme se acerque la elección de 2018 se podrá ver cuántos adquirirán su carnet de tránsfugas.
El tiempo avanza y la posibilidad del PRI de ganar la elección cada día se ve más lejana.
Todos los dictadores han llegado al poder con un gran respaldo popular. Son vistos como mesías salvadores en medio de la carencia de liderazgos. Son grandes simuladores.
Como dice Cárdenas, la unidad nacional no se alcanzará portando insignias o suscribiendo documentos.
¿Por qué no sustituir el financiamiento público por el financiamiento privado exclusivamente?
No se trata de un hecho aislado o circunstancial, sino de un claro ejemplo de la crisis de representatividad.
Llegó el momento de mostrar verdaderas clase y estaturas políticas y actuar en beneficio de los que menos tienen y que todo parece indicar que en México son una mayoría.
Lo trascendente del asunto consiste en la capacidad de aterrizar una propuesta de cambio.
La Comisión de Fiscalización se acordó proponer sanciones por 142 millones de pesos para los comités ejecutivos nacionales, 369 mdp para sus representantes estatales y 9 millones para los partidos con registro local.