No queremos ver arder México
Es tiempo de mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población, evitando imponer medidas autoritarias.
Es tiempo de mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población, evitando imponer medidas autoritarias.
Evitar a toda costa polarizar, dividir y confrontar; debemos privilegiar el diálogo, la concertación y la construcción de acuerdos.
Se debe agotar el diálogo y la construcción de consensos. Es más lo que nos une que lo que nos separa.
Se debe privilegiar el gasto de inversión y apostar fuerte en construcción de infraestructura.
El PAN de hoy está muy lejos del que fue fundado en 1939 por el ilustre chihuahuense don Manuel Gómez Morin.
Se realizará con modificaciones legales y hasta constitucionales.
Lo importante para el futuro inmediato, es decir, el año próximo, son la presentación de los criterios de política económica, así como los anteproyectos de Ley de Ingresos y del Presupuesto de Egresos de la Federación.
Aproximadamente dos por ciento del total de la población mundial se ha desplazado a otro país o región.
Enfrentamos la ingente necesidad de renovar toda la línea de conducción y para ello debemos suspender por cinco días el acopio y distribución de agua.
En la medida en que la sociedad participe, se comprometerá en su cumplimiento o presionara para que cumpla.
Haber logrado el acuerdo nos permitirá una alternancia ordenada, sin sobresaltos financieros.
El Ejército, que quede claro, solo tiene una lealtad inquebrantable con el pueblo de México.
Los ajustes tienen y deben de hacerse en marcha, lo cual nadie regatea que resulta difícil y riesgoso.
Los mexicanos nos identificamos en el pozole, las quesadillas, los moles, los chiles rellenos, los buñuelos y el tequila o en la música con los sones del mariachi.
Que no se pretenda secuestrar a la UNAM para resolver conflictos políticos que corresponden a otros ámbitos.
Triste ver a los negociadores mexicanos sentados obedientemente frente a Trump, que horas después volvió a insultarnos con su necedad de construir el muro.
Triste ver a los negociadores mexicanos sentados obedientemente frente a Trump, que horas después volvió a insultarnos con su necedad de construir el muro.
No existe, no tiene por qué presentarse un pleito, una pelea, una confrontación entre quien entrega el poder y quien lo recibe.
La mayor violencia que sufre nuestra patria es la pobreza.
Se deben depurar las corporaciones policiales de la federación, así como las estatales y las municipales para evitar la infiltración de delincuentes.