Los tiempos por venir
El 1 de septiembre se recibirá el último Informe del presidente Peña Nieto, acto de rendición de cuentas del mandato constitucional, que perdió su esencia republicana
El 1 de septiembre se recibirá el último Informe del presidente Peña Nieto, acto de rendición de cuentas del mandato constitucional, que perdió su esencia republicana
La realidad es que la brutal respuesta del régimen potenció las guerrillas rurales y el surgimiento de las guerrillas urbanas.
No debe imponerse a raja tabla la visión de unos cuantos.
La nueva alternancia comenzará a dejar su marca con la integración del Congreso.
La construcción del futuro nacional nos compete a todos, construyamos un México de libertades con generosidad y amor por México.
Es cierto que nadie conoce el futuro y que somos presos de la incertidumbre, tanto del ganador de los comicios electorales como del desempeño de nuestros jóvenes futbolistas.
Todos vamos a perder si siguen creando división y encono.
Hubo pronunciamientos y definiciones en temas delicados que los candidatos no pudieron rehuir, escondiéndose detrás de generalidades.
En escasos 18 meses de su mandato, la hegemonía geopolítica de los Estados Unidos ha disminuido por erráticas decisiones.
Los muros aíslan a quienes los construyen y los ejemplos así lo señalan: las murallas de Troya, el muro de Adriano, la Muralla China, el Muro de Berlín…
Si no llegan a consensos, acuerdos equitativos y puntos compensatorios entre las tres partes, no habrá TLCAN por lo menos a corto plazo.
Con algunas excepciones, lo que hasta ahora hemos visto es la agilidad para escabullirse a efecto de no definirse en temas delicados.
Poco importa la ideología, los principios, los valores, las convicciones, la militancia; lo importante es conseguir una candidatura.
La violencia verbal es generalmente seguida por otros tipos de violencia y como dice el viejo dicho popular “el horno no está para bollos”.
Que no sigan pegando ladrillos al edificio sin sentido, ni se pretenda derrumbar lo construido.
La zona de conflicto ha sido disputada desde tiempos inmemoriales por razones comerciales y de control geopolítico.
El inefable presidente de Estados Unidos nos la volvió a hacer. Otra vez recurrió a insultar y agredir verbalmente a México.
Las promesas quedan en el aire, no tienen un plazo determinado de tiempo y afectan a un número limitado de gente.
Los mexicanos queremos una contienda civilizada, un contraste de propuestas.
Hay que revisar y evaluar qué pasó, cómo sucedió, por qué aconteció. Y sí, volver a legislar. Ni modo.