Crispación, tensión social y discrepancia
La violencia verbal es generalmente seguida por otros tipos de violencia y como dice el viejo dicho popular “el horno no está para bollos”.
La violencia verbal es generalmente seguida por otros tipos de violencia y como dice el viejo dicho popular “el horno no está para bollos”.
Que no sigan pegando ladrillos al edificio sin sentido, ni se pretenda derrumbar lo construido.
La zona de conflicto ha sido disputada desde tiempos inmemoriales por razones comerciales y de control geopolítico.
El inefable presidente de Estados Unidos nos la volvió a hacer. Otra vez recurrió a insultar y agredir verbalmente a México.
Las promesas quedan en el aire, no tienen un plazo determinado de tiempo y afectan a un número limitado de gente.
Los mexicanos queremos una contienda civilizada, un contraste de propuestas.
Hay que revisar y evaluar qué pasó, cómo sucedió, por qué aconteció. Y sí, volver a legislar. Ni modo.
Demostró que los mexicanos tenemos la capacidad, el talento y el temple para realizar hazañas.
Hoy a pesar de haber sido acotado por el Poder Judicial o el Legislativo en algunos temas insiste en tomar decisiones insuficientemente razonadas.
Hoy a pesar de haber sido acotado por el Poder Judicial o el Legislativo en algunos temas insiste en tomar decisiones insuficientemente razonadas.
El rector Graue se declaró en contra de la intromisión de fuerzas policiacas.
Campea el pragmatismo, se olvidan los principios ideológicos, con tal de ganar la Presidencia de la República.
Que guarden su obsesión por el fuego aquellos pirómanos empecinados en incendiar a la sociedad.
Nuestra Constitución es un cuerpo normativo que privilegia el orden y la razón.
Los electores mexicanos no son tontos, los únicos engañados serán los candidatos o sus partidos.
México, por su importancia geoestratégica y económica, pueda ser víctima de espionaje e intervención.
Trascurrió una cuarta parte de su mandato y sabemos que no representa a ese gran pueblo democrático que es Estados Unidos de América.
Lo que está en juego no es menor. Es el futuro de los hijos de nuestros hijos. No podemos, no debemos equivocarnos.
Ante la inmensidad oceánica del Río de la Plata, el inicio del año nuevo se vislumbra complicado. El mundo entero parece un polvorín a punto de estallar.
A mi generación nos estrujó el corazón y tenemos grabada de manera indeleble la ejecución de nuestro querido presidente Salvador Allende.