Venimos de Hidalgo e Iturbide
¡Honremos sus cualidades!, pero desechemos sus defectos, semillas de la inseguridad, bancarrota y corrupción del México actual.
¡Honremos sus cualidades!, pero desechemos sus defectos, semillas de la inseguridad, bancarrota y corrupción del México actual.
Un largo camino de siembra
Está con nosotros desde hace algunas décadas y se asentó de manera gradual —confiamos— de manera irreversible.
Los concesionarios de la radiodifusión continuarán como señores feudales del proceso de comunicación colectivo.
Es esencial definir qué se entiende por la “cuarta transformación”, cuál es la agenda, definir los tiempos y, sobre todo, poner orden.
Es necesario eliminar barreras e impulsar la equivalencia de oportunidades entre una mujer y un hombre.
Varios comentaristas señalaron que, con su declaración, López Obrador se estaba curando en salud. Es posible.
Los ajustes tienen y deben de hacerse en marcha, lo cual nadie regatea que resulta difícil y riesgoso.
Siempre ha manejado un discurso ambiguo que en cualquier momento le permite salirse por la tangente.
¡Urge educar a la población para hacer del principio de igualdad entre mujeres y hombres una convicción!
De las ruinas de los cientos de edificios derrumbados surgió la sociedad civil.
El tema esencial es desentrañar quién o quiénes pretenden alterar el orden nacional, en este momento crítico de transición política.
La gran ventaja entre ambos sucesos fue que las modificaciones hechas tras el primer sismo ayudaron a reducir las pérdidas en el segundo.
Desplazamientos masivos de personas que se dirigen a otros de mayor desarrollo en busca de oportunidades.
Los mexicanos nos identificamos en el pozole, las quesadillas, los moles, los chiles rellenos, los buñuelos y el tequila o en la música con los sones del mariachi.
Han sabido llegar a los más altos cargos de elección popular.
De nada nos servirían los deseos y los votos de todos nuestros congresistas sino la voluntad de los cien individuos dueños del capital nacional.
Hay injerencias externas que buscan desestabilizar, para generar graves problemas.
El precepto ético o moral es solo deber, ante el que no hay nadie que pueda obligarnos a cumplirlo.
No solo es un caso de violencia de género sino de un proceso concatenado y perfectamente bien orquestado de abuso de poder.