La reconstrucción secuestrada
El jefe de Gobierno traicionó a la Ciudad de México al privilegiar sus intereses personales antes que la reconstrucción de la ciudad.
El jefe de Gobierno traicionó a la Ciudad de México al privilegiar sus intereses personales antes que la reconstrucción de la ciudad.
Se debe diferenciar con claridad la información noticiosa de la opinión de quien la presenta.
Veamos los sismos del pasado fin de semana como recordatorio de lo que realmente importa.
México se sitúa como el país peor evaluado en materia de corrupción del G20 y de los países miembros de la OCDE.
Personajes señalados por actos de corrupción ahora aparecen como grandes protagonistas en busca de importantes posiciones.
Arrojaría una nube de sospecha sobre la elección presidencial y sobre todo el proceso electoral.
Cada que muere una lengua, muere conocimiento, una perspectiva y una parte de la riqueza de México.
Ningún mexicano en su sano juicio da crédito a tales patrañas cuando mes con mes ve incrementarse los precios de los combustibles.
Nuevamente la palabra del profeta puso las cosas en su lugar: éntrenle, aviéntense todos.
La magia de la mesa directiva de casilla única se esfuma ante la necia realidad.
Campea el pragmatismo, se olvidan los principios ideológicos, con tal de ganar la Presidencia de la República.
Mientras, la pobreza agobia y los salarios reales caen.
No hay adversario para siempre. Él está cambiando. La tercera es la vencida.
Logramos tres mazacotes de champurrado político, materialmente sin documentos ideológicos.
Inmobiliarias que pretenden alterar el horizonte patrimonial del campus de la Ciudad Universitaria de la capital del país.
El sistema de remedios procesales es insuficiente para revertir irregularidades de esta magnitud jurídica y política.
Se registran hechos que parecen ser prehistóricos como si el Homo sapiens hubiese bajado ayer del árbol.
El interés de tener y prohibir los denominados “actos anticipados de campaña” ha producido exactamente el efecto contrario.
Es importante tener siempre presente la dimensión demográfica.
Y también en Morelos, pero en este caso buscando un escaño como diputada federal por el Panal la comediante María Elena Saldaña, la Güereja, ya levantó la mano… ¿es en serio?