La industria automotriz mexicana y sus bajos salarios
Resulta que un trabajador coreano gana 3.3 veces lo que un mexicano y un brasileño 2.4 veces.
Resulta que un trabajador coreano gana 3.3 veces lo que un mexicano y un brasileño 2.4 veces.
No se puede concebir un Estado fuerte, frente a un mercado dominante y tampoco se pueden garantizar los derechos sociales en una igualdad y libertad absolutos.
Solo el uno por ciento de las familias acaparan más de un tercio de los activos físicos y financieros.
Estamos en una etapa en que rige la acumulación de capital por medio del despojo.
¿Qué pasaría si de la noche a la mañana desapareciera ese enorme ahorro de los trabajadores mexicanos?
Debemos aprender a distinguir información falsa de la real.
Anclar toda nuestra política económica al altar de precios estables, es aberrante.
Este atraco ultra millonario explica las protestas en la república y el que las protagonicen todos los sectores sociales.
Lo importante y urgente es restablecer la permanente confianza del pueblo.
Se han convertido en una pesada loza que frena el crecimiento económico del país.
Yendo más allá de la conformación de grupos de Descrecimiento, siempre llama la atención el conjunto de hechos que logran conformar una “comunidad” en el sentido pequeño y amplio del término.
Quedan 1,360 días para que la “pesadilla” termine.
El fantasma de la guerra recorre el mundo.
Los topes salariales no solo rigen para quienes ganan el mínimo, sino para el conjunto de los asalariados.
El desempleo golpea con mayor fuerza a quienes tienen un más alto nivel educativo.
Las decisiones de política económica dañan las condiciones de vida de los trabajadores.
El transporte público y privado es y seguirá siendo uno de los retos más representativos.
El déficit comercial de Norteamérica que hoy alcanza ya los 48 mil 500 millones de dólares, el más grande déficit comercial de ese país desde el 2012.
México ha salido de situaciones más dramáticas, pero las hemos usado no para preservar el statu quo, sino para realizar los cambios que el país requiere.
Hemos desaprovechado el bono demográfico; se generó un rezago en el campo y algunas industrias sobreviven de manera precaria.