La partidocracia dinamita un proceso inesperado por medio de Alito
Independientemente de las especulaciones para explicar la conducta de Alito, el retiro de Beatriz Paredes es desmontar las elecciones primarias del 3 de septiembre.
Independientemente de las especulaciones para explicar la conducta de Alito, el retiro de Beatriz Paredes es desmontar las elecciones primarias del 3 de septiembre.
Entonces… Xóchitl se enfrentará a dos de tres caídas sin límite de tiempo a Claudia Sheinbaum. Y aquí les va una irreverente pero respetuosa recomendación a las dos mantis: Presenten durante sus campañas a quienes formarían sus gabinetes.
Cuando menos son los hegemónicos en los aparatos estatales, en las oligarquías más poderosas y en el abigarrado amasijo de MORENA, sus aliados, socios y beneficiarios, donde hay de chile, dulce y de manteca.
Toda vez que las autoridades administrativas y jurisdiccionales electorales optaron mayoritariamente por no reconocer que no estaban ante el ingenio de ambos bandos, sino ante actos que violan las normas del proceso electoral federal…
La enorme cantidad de sus engaños lo coloca como un contumaz tramposo; aparte de que lo sitúa en el primer lugar de falsario dentro de los jefes de Estado de nuestro planeta.
Lo novedoso es cómo se pudo colar la esperanza de sacar a los de MORENA y conseguir una cierta presencia de las fuerzas no partidistas que se manifestaron en las movilizaciones de noviembre del año pasado y febrero del 2023…
Los ataques presidenciales son inéditos por su nivel de virulencia y por el odio y el enojo que ponen en evidencia. Xóchitl está desnudando al presidente, mostrando su auténtico y genuino talante autoritario, su vena represora…
Sin embargo, la actitud del presidente de la República y de su movimiento es flagrante para que la incertidumbre democrática sea una ilusión y no una realidad de la ciudadanía en ejercicio de sus libertades políticas.
Como los populares no obtuvieron 176 escaños, la mayoría absoluta, Alberto Núñez Feijóo, su líder, no puede asumir la presidencia de Gobierno sin negociar apoyos de otras formaciones políticas…
Poco consuelo hay en el hecho de que, al menos las personas invitadas que militan en Morena, hayan realizado actividades de promoción y proselitismo con recursos públicos desde 2021 y ahora lo hagan sin el cargo público del cual tuvieron que separarse.
El partido o alianzas vencedoras gobernará para el cien por ciento de la gente de este país, “haiga sido como haiga sido”, abstenerse solamente contribuye a que los poderosos lo sean sin ningún contrapeso.
Todo su poderío (incluido el erario federal, estatal y municipal, a cargo de morenistas) lo utilizará para que su corcholata designada triunfe; y una vez sentada en la silla presidencial, ésa proseguirá como su corcholata, o su títere.
El país hermano ha padecido en los últimos tiempos de presidentes nefastos. Sin ir más lejos, Otto Pérez Molina, quien gobernaba entre 2012 y 2015, terminó en la cárcel, donde sigue aún, culpable de graves delitos patrimoniales.
“La gente con poder, sabe contar mentiras que parecen verdades y, así, hacen mal uso de las palabras”; este concepto del griego Hesíodo (siglos VIII y VII antes de nuestra era) se recordó en el evento.
Esa permanencia monopólica de la partidocracia está en curso y para las elecciones del próximo año habrá un dilema: votar por mantener a MORENA y sus aliados gobernando o votar por sacarlos del gobierno y el resto de los poderes.
A puñaladas iguales, llorar es cobardía, dice el refrán popular. Si la simulación se acepta para quien arrancó primero, tendrá la misma condición quien se mueve en consecuencia.
En todo sentido, Morena y sus aliados se han inventado un proceso de -llamémosle- precampaña anterior al que prevé el orden jurídico vigente, e incluso que antecede al inicio formal del proceso electoral federal 2023-2024.
La guerra electoral que ya fue iniciada antes de tiempo por las huestes morenistas en busca de una candidata cuyo nombre nos sabemos todos, pero que necesita ser autentificado por medio de un dispendioso periodo…
El inicio del proceso sucesorio no marca, como en otros tiempos, el declive del poder presidencial: el intento de restauración del Maximato de Plutarco Elías Calles es evidente, con la instauración de López Obrador como Jefe Máximo del Movimiento.
Ya no fueron 6 meses de gasto electoral, como antes, sino será una erogación de más de 3 años, para varios prospectos. No le importó al presidente ni los costos ni los desgastes ni las formas legales, erigiéndose en un ridículo dedazo electoral.