2024: Autocracia o Democracia (II)
Destacan la conculcación de la representación de las minorías en las cámaras y la conformación del poder judicial y de las instituciones electorales bajo la lógica de la mayoría en el gobierno.
Destacan la conculcación de la representación de las minorías en las cámaras y la conformación del poder judicial y de las instituciones electorales bajo la lógica de la mayoría en el gobierno.
No es un acto más de su delirante ambición de ser “el mejor presidente de la historia de México”, como lo repiten sus “bots” y sus bien pagados “intelectuales, historiadores, moneros” y toda clase de lambiscones, es eso y mucho más: es el cimiento de un edificio político dictatorial.
Edición correspondiente al domingo 11 de febrero de 2024.
El llamado “segundo piso” de la cuarta transformación parece traducirse en un incremento alarmante de los índices de violencia, desapariciones y la desintegración de las instituciones.
El Revolucionario Institucional vivió una situación parecida en 2011 cuando Ángel Aguirre disputó la candidatura por el PRI al gobierno del estado a Manuel Añorve Baños y la cúpula nacional favoreció a este último.
Cada mañanera le ha costado, al erario federal, aproximadamente 500 mil pesos; es decir, que por estos eventos hemos gastado los contribuyentes, mínimo, en cinco años, 900 millones de pesos, dignos de invertirse en mejores causas.
La fuerza de la izquierda de la Revolución mexicana está presente, por ejemplo, en el silencio de casi toda la prensa, la radio y la TV ante la Operación Polanco: cómo la DEA investigó la campaña de AMLO en 2006…
Hay, desde luego, una polarización inducida desde Palacio Nacional que galvaniza los extremos y pugna por la no politización y la desmovilización de la sociedad. Se acompaña de la retórica de la ausencia de resultados por la falta de tiempo para alcanzarlos y promete hacerlo en un nuevo período presidencial.
Brozo, en ese programa y con su peculiar estilo, planteó que para la elección presidencial del 2024 “no hay más que dos sopas: o se vota por la dictadura o se vota por la democracia…
El delirio autócrata de Andrés Manuel López Obrador; pretende suprimir todos los organismos autónomos, porque se considera él mismo, como el único poder que encarna la voluntad popular, en la más pura tradición monárquica “El Estado soy Yo”.
La mala percepción pública sobre la estrategia para recuperar la seguridad pública y su ausencia de resultados se acentúa con el tiempo; un saldo similar se desprende de las opiniones sobre el sistema público de salud…
Esta desesperanza, se combinó con múltiples factores negativos en el campo de Xóchitl Gálvez. El más nefasto es el burdo intento de control de su campaña y su imagen por los partidos, esencialmente por el PAN.
Lo primero que se detecta en México es que hay un desorden generalizado en todo: un presidente que nada tiene de presidente; legisladores que obedecen al autócrata; el tirano tratando de acabar con el Poder Judicial Federal…
Ambos casos demuestran la verdadera condición de los directivos de NOTIMEX y La Jornada, que se enfrentaron a los trabajadores, llegando al extremo de utilizar esquiroles y declarar “inexistente la huelga”…
Avanzar hacia ese objetivo es afirmar la integridad de los procesos electorales, entendido el concepto como el conjunto de los componentes necesarios para la organización, desarrollo y resolución de comicios acordes al principio democrático.
Al igual que observamos, como una caricatura trágica, el salaz, contradictorio y redundante, mensaje de feliz y próspero año 2024 de presidente mexicano, para todos los habitantes del país…
En segundo lugar, en este “año de urnas y armas” –como también dice CIDOB– habrá elecciones en las que la mitad de la humanidad está convocada a votar en alguno de 70 parlamentos y en su caso, en comicios presidenciales directos…
Textos constitucionales diseñados para una ciudadanía restringida por razones de instrucción o de patrimonio, que, con justo asiento en la igualdad esencial de las personas, conviven con procesos intermitentes…
Edición del 7 de enero de 2024.
La convicción, el énfasis y los compromisos de la pluralidad política para construir normas e instituciones garantes de la democracia electoral, no tuvo el mismo vigor para sus otras dos dimensiones.