Onerosa democracia con debate estercolero
Las elecciones del próximo año serán las de mayor alto riesgo.
Las elecciones del próximo año serán las de mayor alto riesgo.
La búsqueda es por el poder, en nombre de él todo es válido.
Los candidatos independientes hasta hoy no han sido la opción esperada.
Todo se somete para alcanzar el poder.
Puede incubar escenarios no previstos.
Aún se mantienen lastres como el fuero que ha sido una burbuja para cubrir desfiguros, excesos y más impunidad.
El fantasma de la guerra recorre el mundo.
Nuestra democracia fue infectada por elementos patológicos que la gangrenan.
Se ha incrementado exponencialmente el número de exgobernadores que andan a salto de mata.
Si hubiese una verdadera política cultural se contaría con el antídoto que podría neutralizar los efectos de muchos males.
México se derrumba ante los embates virulentos de una violencia desatada.
Ejercían su labor en Chihuahua, Guerrero y Veracruz, respectivamente.
El PRD ha registrado su talón de Aquiles en la falta de institucionalidad.
Fueron años de penetración del crimen organizado que hizo gangrenar cuerpos policiacos.
Un presidente de la república con una imagen devaluada y marcado por el signo de los errores.
Seguro van a multiplicarse las campañas de manipulación, el reguero de medias verdades y mentiras absolutas hasta el infinito.
Conforme se acerque la elección de 2018 se podrá ver cuántos adquirirán su carnet de tránsfugas.
Se alienta la unificación porque finalmente antes de las creencias, ideologías o condición social somos mexicanos.
Es letra muerta porque el empoderamiento de la impunidad y la corrupción parecen romper todos los récords.
Nunca se enteró de la lucha de Martin Luther King ni leyó aquel magnífico discurso Yo tengo un sueño.