La impotencia de Biden
El inquilino de la Casa Blanca fue informado de la masacre en pleno vuelo, venía de Japón. Estaba dormido y un elemento del servicio secreto lo despertó para informarle de la masacre, aún no se conocían los detalles.
El inquilino de la Casa Blanca fue informado de la masacre en pleno vuelo, venía de Japón. Estaba dormido y un elemento del servicio secreto lo despertó para informarle de la masacre, aún no se conocían los detalles.
“Ciertamente la pandemia no ha terminado. Sé que éste no es el mensaje que quieren oír, tampoco es el que quiero dar, pero no acabará hasta que se hayan vacunado todos los países de la Tierra”: Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Con ello, los ingredientes de esta guerra que nadie -o casi nadie- desea y sí, en cambio, afectan no solo a los protagonistas directos, sino que van más allá de las fronteras físicas del Reino Unido, están servidos.
En la globalización, concepto propio de la economía y sociología anglosajonas, o en la mundialización, como prefiere llamarle la tradición francesa, la paz, para ser de calidad, debe distanciarse de retóricas chauvinistas.
El diseño del planteamiento –nos dice Olguín– requiere, primeramente, de un nuevo esquema de seguridad en el que participen tanto las grandes potencias mundiales como los propios países europeos.
Cabe mencionar que sólo Yemen, tiene una tasa más elevada de tiroteos masivos entre los países con más de 10 millones de habitantes; una distinción en la que Lankford exhortó a evitar anomalías.
Decir que algo extraño sucede en las dominios del Tío Sam sería una simpleza, pero sin duda las cosas andan revueltas por esos lares y mucho.
En su discurso, el hombre que conduce los destinos del pueblo ruso intercaló algunas “razones” con el ánimo de que sus órdenes se “entendieran” aquende y allende los mares: “Kiev anunció una eventual adquisición de armas nucleares”.
Esta fórmula, siempre virtuosa, pierde efectividad cuando incorpora componentes ideológicos y dogmáticos, que anteponen intereses de soberanías cerradas y criterios religiosos que cierran puertas, rigidizan procesos políticos y desvirtúan la requerida paciencia.
El reordenamiento económico, político y social, generado a partir de la guerra ucranio-rusa, ha abierto infinidad de nuevas alternativas ante las múltiples sanciones impuestas a RUSIA.
Una vez más la Tierra se cimbra por el estallido de los misiles que destruyen vidas de seres humanos inocentes y derrumban casas, edificios, fabricas e instalaciones de una sociedad que lucha por conseguir un mejor futuro para sus habitantes en forma civilizada.
Los esfuerzos para regularla siempre se han quedado cortos, les ha faltado músculo para contener sus impulsos y razones para evitar su materialización y consecuencias.
La declaración del todavía joven Emmanuel Macron es algo que con frecuencia olvidan los titulares del Poder Ejecutivo en muchas partes, como sucede con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Pero el texano Abbot, no esta solo en sus protestas contra los migrantes sin documentos, lo acompaña el floridano, Ron DeSantis, con quien en verdad que han armado todo un teatro político
Aunque parezca increíble, fuera de Rusia hay muchos simpatizantes de la sanguinaria invasión que el presidente ruso ordenó desde hace más de dos meses. En México, los hay, sobre todo dentro del gobierno federal.
El racismo es una más de las lacras que una parte de los seres humanos han inferido a los sectores menos favorecidos y que, infortunadamente, hasta la fecha, se continúa repitiendo.
En el calendario fronterizo, México-Estados Unidos, el 23 de mayo, es una fecha muy importante ya que llega a su fin el programa migratorio Titulo 42, que ordena la detención y expulsión inmediata de todas las personas que arriben a territorio estadounidense de forma irregular.
Después del rechazo inicial por la guerra, la opinión pública mundial parece estarse acostumbrando a ella y a la “nueva normalidad” que ha traido a las relaciones internacionales. Esto es motivo de preocupación.
En el rubro de “sanciones de bloqueo total sobre las élites rusas y sus familiares”, la Administración Biden, incluyó a la esposa y la hija del ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.
La retirada este fin de semana de las tropas rusas de Bucha. —muy cerca de aquella—, dejó un reguero de cadáveres en las calles, en casas y departamentos, casi todos civiles (muchos con las manos atadas a la espalda y con el tiro de gracia en la nuca).