Desaparece el Estado Mayor Presidencial
Se llegaron a considerar una elite separada e intocable, con privilegios extraordinarios y prestaciones excepcionales.
Se llegaron a considerar una elite separada e intocable, con privilegios extraordinarios y prestaciones excepcionales.
Ha sido ignorado por los líderes políticos y económicos. Esta inacción representa un riesgo existencial para la humanidad.
Evitar que la corrupción generara los beneficios que implica la información privilegiada que constituye un anteproyecto de sentencia, en temas de tanta relevancia jurídica y política.
La sencillez y la austeridad con que se conduce el primer mandatario sin duda son gratas a la sociedad; lo que no debe hacer es polarizar y enfrentar.
La publicación de un proyecto previo a su discusión y aprobación, además de tener fundamento legal, es una práctica común que llevan a cabo la mayoría de los tribunales en México.
El caso Puebla nos obliga a pensar como sociedad en una reforma electoral de hondo calado.
Si la comisión no devela lo ocurrido a satisfacción de todos, será Andrés Manuel López Obrador quien pagará los platos rotos.
El propósito es nítido: “No a la evaluación punitiva”, “no más vilipendios a los maestros”, “reinstalar a los despedidos”, “liberar a quienes han sido detenidos” y “de la reforma educativa no quedará ni una coma”.
Los mandatarios sienten que, con este representante del gobierno federal, su autonomía se verá mermada.
Si termina eficazmente con la corrupción y la inseguridad, la gran esperanza que ha generado quedaría satisfecha.
La seguridad ocupa un primerísimo lugar. Para nadie es un secreto que el crimen organizado ha sentado sus reales en la gran urbe.
Fin de los contratos de protección que contribuyeron a la precariedad laboral y salarial de millones de mexicanos.
Prevalece la incertidumbre y el temor a perder la seguridad que ha permitido a la comunidad de naciones contener la amenaza de un conflicto de grandes proporciones.
El gobierno ya no será un simple facilitador del saqueo, un comité al servicio de una minoría rapaz.
El plan apenas dibuja intenciones, interpretaciones y suposiciones, porque se ha carecido hasta ahora de un verdadero y descarnado diagnóstico de la crisis de seguridad.
Considero que la estrategia de seguridad del gobierno anterior le falló a México, sin embargo, militarizar no es la solución.
El progreso en la globalización es imparable a menos de que no hagamos nuestra tarea de defender la libertad.
El reto para alcanzar un buen futuro es la formación de jóvenes con disciplina, flexibilidad, habilidad y capacidad para evolucionar frente a esos cambios.
Hoy el federalismo tiene raíz y prestigio, y con sus altas, y más con sus bajas, está infatigable, y como oposición será triunfante.
Lamentablemente nuestra nación es el país de la desigualdad y de la violencia.