Me interesé por su autora, desde luego, y supe que Oriana Fallaci (1929-2006) era una periodista florentina que, desde niña, se había sumado al movimiento partisano, para acabar con la dictadura de Mussolini.
El libro despertó en mi la necesidad de dejar un testimonio de mi época, así fuera desde el pequeño círculo en el que me movía. Ya había publicado un par de novelas, cierto, pero no me había animado a interpretar los tiempos que me tocaba vivir, a criticarlos, a evaluarlos. Después de leer este libro, algo cambió en mí.