López Obrador y el régimen de transición
El candidato por la coalición Juntos Haremos Historia obtuvo cerca del 53% de las preferencias electorales, convirtiéndose así en el más votado de la historia.
El candidato por la coalición Juntos Haremos Historia obtuvo cerca del 53% de las preferencias electorales, convirtiéndose así en el más votado de la historia.
Es difícil predecir lo que va a ocurrir, sobre todo en un país donde estamos acostumbrados a padecer la soberbia y prepotencia de los gobernantes.
La construcción del futuro nacional nos compete a todos, construyamos un México de libertades con generosidad y amor por México.
López Obrador se ha conducido como un triunfador sereno y, sobre todo, responsable.
“Morena es parte del PRI, de ahí salió, de ahí viene. Su ideología, su forma de ver las cosas, se parece mucho a la del PRI, porque son primos”.
La gestión del nuevo gobierno se desarrollará en el contexto de una problemática inédita. En México debemos afrontar esa problemática a través de los cauces democráticos.
“Si Trump ve un indicio de que López Obrador asume la corriente bolivariana se le va ir a la yugular”.
Todo el país y su destino a cambio de permanecer impune. Ese parece haber sido el mensaje que dejó el arrollador triunfo de López Obrador.
“En la oposición se puede prometer todo, el cielo y las estrellas, ya como gobierno solo se gobierna y se hace lo posiblemente humano”.
“En campaña les podía decir que eran la mafia del poder, que eran unos rateros insaciables. Ahora no seguirá con el mismo discurso, por el contrario”: Telésforo Nava
Las promesas del candidato se convierten siempre en los incumplimientos del funcionario electo.
Candidatos presidenciables
“Este diseño fue hecho para las capacidades que tenía el PRI en los estados, pero no funciona de la misma manera con el resto de los partidos”: Gustavo López Montiel
“Cuando se toca fondo no hay otra que salir del agua para respirar y agarrar aire”.
Los cuatro prospectos van a acabar con la corrupción, sin decir claramente a cuál se refieren: la suya o la ajena.
Llama la atención que un ejercicio de reflexión que hace Krauze haya sacado de sus casillas a López Obrador.
“Si el tercer debate presidencial fuera una competencia y se tuviera que declarar un ganador, declararía desierta la competencia”.
Al ejercicio del poder público hay que quitarle la frivolidad, la fatuidad, la opulencia, el derroche, la fantochería, y hasta el miedo que la gente siente.
No se preparó pero tampoco le importó, porque su actitud —desde hace algún tiempo— es la de creerse presidente electo.
En términos objetivos resulta complejo predecir el impacto que tuvo el debate en preferencias electorales