Entre las derechas y las izquierdas estamos fritos
Aunque he sostenido que la política aplicada por el presidente AMLO ha sido antipopular, no es lo mismo que en Francia triunfé la ultra derecha y en México MORENA obtenga casi un 60 por ciento.
Aunque he sostenido que la política aplicada por el presidente AMLO ha sido antipopular, no es lo mismo que en Francia triunfé la ultra derecha y en México MORENA obtenga casi un 60 por ciento.
Su capacidad de amar era increíble, en plena clandestinidad mantuvo la unidad familiar. Citaba a su maravillosa esposa Viki con sus hijos en parques o bosques aledaños, como la Marquesa para convivir con sus hijos.
Este escenario es parte de la infernal política de sumisión del gobierno de AMLO a las presiones abiertas de Trump y en gran medida continuadas por Biden, para que México se la barrera de contención de los migrantes…
La izquierda considera al presidente Andrés Manuel López Obrador como el líder de una revolución política pacífica a la que combate la oligarquía, los corruptos y sus empleados y lacayos periodistas millonarios y chayoteros…
En realidad MORENA gobierna para servir a los grandes capitales, ha entregado un poder inmenso a los militares, se ha sometido a los Estados Unidos y ha combatido a los movimientos autónomos…
Es una falacia considerar que tenemos ante nosotros la disyuntiva de “consolidar los cambios contra los privilegios de la Cuatro T o que regresen sus beneficiarios, de la “mafia del poder”.
En 1988 hubo una revuelta civil electoral contra el PRI, el grito en las marchas, mítines, reuniones con Cuauhtémoc Cárdenas era “ya llegó, ya está aquí, el que va a chingar al PRI.
Tiene importancia recuperar la candidatura de Valentín Campa, porque entonces casi todas las izquierdas independientes y no se diga las de la izquierda de la revolución mexicana, rechazaban la participación electoral…
Era imposible realizar una manifestación, la policía con granaderos tomaba la plaza o cita del inicio de la marcha y con macanas, gases lacrimógenos, impedía que nos reuniéramos.
Las falsas elecciones presidenciales y todo proceso electoral, eran una simulación total, el PRI ganaba con más del 80 por ciento o incluso con el 100 por ciento de los votos.
Gracias a los trabajadores, el STUNAM es un espacio de debate, de diálogo y esa es una gran cualidad en el momento de intolerancia que se vive en el país, en medio de una campaña electoral donde no hay debate de los problemas…
Esa es la cuestión de fondo. Las izquierdas mexicanas no quieren ver el costo de las políticas contrarias a la libertad, cometidas a nombre de la “revolución”. Siguen actuando con la inercia estalinista.
Con el presidente Echeverría debatí el 14 de marzo de 1975, en el auditorio de la Facultad de Medicina y logré convencer a la mayoría en contra de su grosera visita.
En pocas palabras ese puñado de cuates que firmamos la plataforma con Fox, en mayo de 2000, conseguimos atraer a 2 millones de votantes de izquierda para “sacar al PRI de los Pinos”.
Ambos libros y muchos más están circulando en estos días de la 4T, son testimonios importantes de una lucha que estuvo muy escondida y ahora adquiere un cierto relieve.
La soldadura que une a ese fenómeno que ha sido hegemónico por un poco más de cien años, es la ideología de la Revolución mexicana, cuyo núcleo es el estatismo-nacionalista.
Más que la denuncia de miles de casos de estafa, es decir de hacer lo contario a lo prometido como opositor y en cada una de sus campañas, es conveniente intentar explicar cómo opera el mecanismo o la lógica de sus seguidores…
Prometió regresar al ejército a sus cuarteles y ha militarizado la vida nacional. Engañó a millones con la bandera de luchar contra la corrupción y ha permitido los actos de corrupción de su círculo más cercano…
Toda la nómina de líderes sindicales charros, tienen ese carácter de redentores y millonarios, pero tristemente ese fenómeno se ha expandido a otros sectores de las mal llamadas izquierdas.
Una visión dogmática que solamente reduce los cambios a la lucha de clases, no contribuye sino retrasa los cambios democráticos y se convierte en su contrario, paradójicamente sirve a lo más reaccionario de la sociedad.