Realidad y retos de la administración
El progreso del país tiene que sustentarse en la productividad y, con ello, justicia social.
El progreso del país tiene que sustentarse en la productividad y, con ello, justicia social.
Al ser una actividad eminentemente humana, el turismo, explicó el mandatario guerrerense, se mueve. Y se mueve porque la gente se mueve, viaja y eso se refleja en todo México
Ahora quiere vender una crisis migratoria en la frontera por el arribo de hondureños, guatemaltecos y salvadoreños.
El equilibrio propio de la democracia, el que debe imperar siempre entre la ciudadanía y el poder es la única manera posible de conseguir un mínimo de armonía social duradera.
No sabemos si el gobierno lopezobradorista sabía del descontento que causaría cualquier deficiencia en la distribución de combustibles que provocaría escasez.
En política no importa tanto lo que se dice, sino quién lo dice.
Dejaron a la paraestatal malherida, pero no muerta. Los mexicanos sabrán devolverle la salud.
Los pueblos indígenas y tribales deben gozar plenamente de los derechos humanos y libertades fundamentales, sin obstáculos ni discriminación.
Razones para no denunciar: los policías protegen a los delincuentes, los ministerios públicos aconsejan no levantar actas y los jueces dictaminan por complicidad o rigor a favor de los delincuentes.
La responsabilidad y la toma de decisiones está justamente en los Poderes de la Unión, cada uno desde de su ámbito de trabajo.
Deber ético, jurídico y político que gravita sobre los hombros del equipo de Andrés Manuel López Obrador.
Producirá una revolución en los procesos convencionales de producción de los flujos de información masiva en el país.
Debemos aprovechar que la humanidad nunca ha tenido tantos recursos financieros, tecnológicos y humanos a su disposición como ahora.
El templo de la Santísima, al final de las calles de la Moneda, mereció su rescate integral en el último tercio del pasado siglo, a fin de preservar su magnífica fachada del hundimiento de sus cimientos
No se trata de la defensa del gobierno de Nicolás Maduro, sino de los principios que nos han dado respeto y consideración como nación soberana en el campo de la diplomacia internacional.
En primer lugar, la furia, la agresividad, la perversidad con las cuales el gobierno de Ortega está tratando a los medios de prensa y a los periodistas va más allá de la implementación de una política de represión.
Parece que no amaina el clima de crispación que deriva de una polarización que se ha prolongado.
No solo están involucradas bandas de delincuentes, sino una red de corrupción muy amplia que llega hasta las entrañas de la propia empresa.
Es necesaria la cooperación o por lo menos la comprensión de la población, a fin de combatir el delito.
Existe la intención de aumentar el monto de las multas y de incorporar la figura del trabajo social obligatorio para los infractores reincidentes.