Los derechos humanos en México
La reforma constitucional en derechos humanos de 2011 es la culminación de los esfuerzos del Estado mexicano en la materia.
La reforma constitucional en derechos humanos de 2011 es la culminación de los esfuerzos del Estado mexicano en la materia.
Seguramente algunos aspirantes se van a centrar en cuestionar, denostar y adjetivar a sus oponentes, lo que no sería extraño.
En México, el siglo XXI no se ha iniciado, estamos anclados en el pasado.
Constructora de puentes y facilitadora del diálogo en situaciones de conflicto.
Así pues, la voz de alerta que han lanzado esas relevantes personalidades está más que justificada ya que el ordenamiento ad hoc exigido por las altas jerarquías castrenses viola flagrantemente principios ius cogens.
China vive una transformación cien veces mayor y diez veces más rápida que la primera Revolución Industrial.
Son un factor de decisión para los ciudadanos, sobre todo para los indecisos.
Ya Videgaray anunció que seguirá “trabajando de manera constructiva en la relación bilateral”. ¿Y dejándose escupir, como hasta ahora?
Justificada política urbana que recupera principios plasmados en nuestras primeras unidades habitacionales.
Nos tiene que explicar exactamente cómo sería su presidencia, en el posible caso de que ganara las elecciones.
Demostró que los mexicanos tenemos la capacidad, el talento y el temple para realizar hazañas.
Fox: “Dejemos que siga soñando con la presidencia, ya que Lopitos nunca se pondrá la banda presidencial”.
Siendo sinceros, ¿quién de ustedes desea presenciar debates (oficiales o no oficiales) entre los distintos candidatos a la Presidencia de la República cuando dichos eventos sólo sirven para que unos y otros se lancen insultos, acusaciones, señalamientos de lo que hicieron?
Ante los tigres que tenemos sueltos por el país, el de López Obrador resulta un gatito.
Tampoco ayudan las declaraciones de Peña, quien afirma que uno solo de los candidatos cuenta con los atributos necesarios para ocupar la presidencia de la república.
En la actualidad, el tricolor anda mal y de malas con Enrique Ochoa Reza, sin experiencia previa en lides partidistas.
La Ley de Seguridad Interior legaliza el fracaso de una estrategia que no logró en 10 años recuperar el Estado de derecho.
Igual de importante en 1985 y en 2017 fue la participación de la sociedad.
Hoy a pesar de haber sido acotado por el Poder Judicial o el Legislativo en algunos temas insiste en tomar decisiones insuficientemente razonadas.
La PGR y las procuradurías locales no procuran realizar la labor social a la que están destinadas.