Por mentiroso, Meade no despegó
El comercial de Meade donde pretende engañar a la ciudadanía es ofensivo por desprenderse de la premisa de que el pueblo se lo puede creer.
El comercial de Meade donde pretende engañar a la ciudadanía es ofensivo por desprenderse de la premisa de que el pueblo se lo puede creer.
Quien beba de la copa de la soberbia y el exceso de confianza puede sufrir un sonoro revés.
Votemos por los menos corruptos, los menos flojos, los menos tontos, por los que no nos hagan daño.
A un año del mandato de Trump
Siempre hizo lo correcto y, por ello, escapó al imperio del oportunismo, sea a través de la literatura o sea en su brillante desempeño político y legislativo.
El tiempo apremia y no pueden descuidar ningún ángulo, las debilidades de cada uno serán aprovechadas por sus contrincantes.
Los riesgos de una contienda sin ética, sin seriedad y sin respeto, humilla al electorado.
PRI y PAN son más de lo mismo y no representan el país que queremos. Habrá que trabajar a favor de otra opción.
A los ciudadanos les interesa saber qué efecto tendrán las propuestas de los candidatos en su entorno familiar o laboral.
Renovarse o desaparecer es la encrucijada de los institutos políticos en México.
Actuamos ahora o los riesgos de echarse para atrás representarían un daño irreparable para muchos años que sería muy difícil corregir.
Los electores mexicanos no son tontos, los únicos engañados serán los candidatos o sus partidos.
Hay que apoyarlas e impulsarlas para su mayor y mejor desarrollo político nacional.
Arribaron las elecciones de 2018 y las contradicciones son aún más grandes.
Todos nos damos cuenta, excepto las autoridades encargadas de brindar los bienes o servicios públicos para los cuales fueron contratadas.
La política de remendar las insuficiencias de la Organización de las Naciones Unidas no está dando resultados.
Los decretos expedidos por el Ejecutivo durante la restricción o suspensión serán revisados de oficio e inmediatamente por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la que deberá pronunciarse con la mayor prontitud sobre su constitucionalidad y validez.
En la mayoría de los países latinoamericanos, la política es mero pretexto para el enriquecimiento de la gente de poder.
Es un ignorante del derecho y borra de un plumazo la historia de la migración que resulta fundacional para forjar su nación.
Es momento de cerrar filas para que una auténtica candidata del pueblo aparezca en la boleta electoral.