El impredecible y cambiante 2018
Quien hoy vaticine un triunfador para 2018, se equivoca.
Quien hoy vaticine un triunfador para 2018, se equivoca.
Hay que admirar a este grupo de políticos por su decisión de asistir a un complicado escenario y que están abriendo las puertas para que se reforme la Constitución.
Valadés Ríos acotó que ni los partidos ni la Cámara de Diputados pueden modificar el destino del presupuesto otorgado a los partidos, “a menos que se haga una reforma constitucional”.
Destinar recursos de partidos políticos a damnificados es inconstitucional, aseguró el investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
Malsana competencia entre las bancadas partidistas en el Congreso y, obviamente, en los medios de comunicación.
Nuestra democracia es cara porque hubo fraudes.
Han sido combatidos duramente por la sociedad y criticados severamente por los recursos públicos que la ley les otorga.
Ante este panorama de hambre, sufrimiento y pobreza, surge la oportunidad y el oportunismo político, que se puede traducir en votos.
Lo que han propuesto los partidos es una farsa, un engañabobos, una ofensa a la inteligencia.
¿Cómo pueden repartirse desde ahora los aliancista los cargos del gabinete presidencial? ¡Qué descaro!
¿Acaso no es mejor, sistemático, constitucional, oportuno e incluso más económico, volver al sistema electoral federal anterior a la reforma de 2014?
Miles de brazos y voluntades brotaron de la nada como sucedió en el terremoto del 19 de septiembre de 1985 para iniciar las labores de rescate, exhibiendo la incapacidad oficial.
El sismo ha generado muchos daños, la autoridad no debe de generar más.
Los distintos partidos se están agrupando y alistando para la difícil y dura competencia del próximo año.
Se ve difícil que puedan salir acuerdos interesantes en las Cámaras, por el contrario, los incentivos se encuentran en la descalificación.
Hay un fenómeno nuevo que incluso puede resultar positivo: la contienda electoral entre tres coaliciones que parecen estarse conformando.
Se deben erradicar por completo los ataques mezquinos y privilegiar la crítica con argumentos.
El destino del Frente Ciudadano por México depende del candidato que elijan, y que las cabezas de esa alianza pueden equivocarse en muchas cosas, menos en esa.
La democracia, sin adjetivos, se ha contagiado también.
Queremos demostrar que la suma de voluntades y la pluralidad misma de este frente es lo que puede garantizar la gobernabilidad.