Escándalo de “vergüenza y dolor” en el Vaticano
El Vaticano se limitó a expresar “vergüenza y dolor” y calificó los hechos de criminales.
El Vaticano se limitó a expresar “vergüenza y dolor” y calificó los hechos de criminales.
No se equivocó el cosmonauta Faris cuando afirmó que, desde el espacio, percibió la indescriptible belleza de la Tierra, sin las marcas de las fronteras nacionales.
Urgen nuevos arreglos para detener la carrera armamentista, el terrorismo y las actividades de la delincuencia internacional organizada.
El mundo brinda ventanas de oportunidad que exigen a México desplegar un activismo diplomático constructivo y comprometido con la agenda global.
El dolor y esfuerzo de generaciones precedentes nos legaron un mundo mejor para cuidarlo y mejorarlo.
Es pertinente pensar en la conveniencia de reconocer, formalmente, que nuestro país tiene una sólida política exterior de Estado.
Defender la soberanía y la independencia, así como los derechos de los mexicanos, dondequiera que se encuentren.
Las superpotencias evalúan terrenos y preparan plataformas para establecer un arreglo mundial distinto al imperante.
El diálogo edificante al que están llamados los líderes mundiales cede a bochornosos capítulos de indolencia, manotazos, amenazas y espionaje.
El mundo es mucho más complejo que el mercado y hay situaciones supervivientes que reflejan conflictos de naturaleza distinta.
Constructora de puentes y facilitadora del diálogo en situaciones de conflicto.
Enriqueta Basilio se convertía en la primera mujer en la historia en encender el pebetero olímpico durante la ceremonia inaugural.
No atinan a encontrar la fórmula que les permita superar desencuentros relativos al espinoso tema de las relaciones Iglesia-Estado.
La política de remendar las insuficiencias de la Organización de las Naciones Unidas no está dando resultados.
La vi desenvolverse con naturalidad y gran clase en diferentes escenarios, lo mismo en la academia que en los foros parlamentarios y diplomáticos.
Los argumentos de Estados Unidos e Israel para abandonar la UNESCO son superficiales.
Hay mucho que reclamar al cardenal Norberto Rivera por su falta de liderazgo y desdén ante esta tragedia.
En pleno Siglo veintiuno, no es ocioso traer a la memoria el legado de Miguel Hidalgo y su compromiso con la abolición de la esclavitud.
Las secuelas de horror, indignación y rabia que deja el terrorismo no deben empañar el optimismo sobre un mejor futuro.
Su condición de papa le confiere gran legitimidad a sus pronunciamientos sobre hechos que inquietan a la comunidad internacional, como es el caso de la situación en Venezuela.