Corrupción e impunidad
La búsqueda del poder es sórdida, descarnada, y es la era en que no prevalecen los valores sino la jungla.
La búsqueda del poder es sórdida, descarnada, y es la era en que no prevalecen los valores sino la jungla.
No presentan novedades porque los mueve la codicia de sus dueños.
Los actores políticos piensan a corto plazo, no hay planeación y sí una típica improvisación.
No existe una auténtica rendición de cuentas ni la transparencia que permita glosar el accionar de los gobiernos. Se abolieron las ideologías
Asumen que el fin justifica los medios, entre ellos la desaparición de la memoria.
Las elecciones del próximo año serán las de mayor alto riesgo.
La búsqueda es por el poder, en nombre de él todo es válido.
Los candidatos independientes hasta hoy no han sido la opción esperada.
Todo se somete para alcanzar el poder.
Puede incubar escenarios no previstos.
Aún se mantienen lastres como el fuero que ha sido una burbuja para cubrir desfiguros, excesos y más impunidad.
El fantasma de la guerra recorre el mundo.
Nuestra democracia fue infectada por elementos patológicos que la gangrenan.
Se ha incrementado exponencialmente el número de exgobernadores que andan a salto de mata.
Si hubiese una verdadera política cultural se contaría con el antídoto que podría neutralizar los efectos de muchos males.
México se derrumba ante los embates virulentos de una violencia desatada.
Ejercían su labor en Chihuahua, Guerrero y Veracruz, respectivamente.
El PRD ha registrado su talón de Aquiles en la falta de institucionalidad.
Fueron años de penetración del crimen organizado que hizo gangrenar cuerpos policiacos.
Un presidente de la república con una imagen devaluada y marcado por el signo de los errores.