Fin de la izquierda y el renacer de la derecha

Para comenzar, la sucesión del 2029 no la decidirá la señora Sheinbaum; es una determinación que, si vive, en forma libre y soberana va a adoptar AMLO. Como lo he afirmado anteriormente, ella tendrá un gran privilegio: saber, antes que nadie, el nombre de su sucesor.

Isabel de Inglaterra

Tuvo distintos pretendientes y con algunos, como Robert Dudley, estuvo a punto de casarse. Pero ella insistió en permanecer soltera: “Estoy casada con Inglaterra”, precisaba cuando William Cecil y otros de sus súbditos le recordaban la importancia de un heredero.