Levín Osi, el niño terrible del 68 mexicano
El Osi, Oscar Levín fue representante al CNH por Economía de la UNAM, como delegado del ala “reformista” agrupada en torno al Grupo Juan F. Noyola, uno de los tantos nombres de una insólita “corriente”…
El Osi, Oscar Levín fue representante al CNH por Economía de la UNAM, como delegado del ala “reformista” agrupada en torno al Grupo Juan F. Noyola, uno de los tantos nombres de una insólita “corriente”…
Esa estirpe casi extinción de la que era parte Enrique Ávila, se nutrió en los mítines relámpago de abril de 1965, contra la invasión de Santo Domingo, Dominicana, convocados por la Juventud Comunista en varios rumbos de la ciudad…
Ahora era imprescindible salir a la calle para denunciar la gran infamia del presidente López Obrador. Por eso estaban tan nerviosos y pusieron cercos de lámina a lo largo del trayecto desde Bellas Artes, 5 de mayo y por supuesto el Palacio Nacional…
La condena a los opositores era algo cotidiano. Eso repetían todos los periódicos, todas las estaciones de radio y los canales de Televisión. Salvo espacios en la Revista Siempre.
Los habían casi linchado el 1 de enero de 1970. Por un mínimo de lealtad, de fraternidad y de encabronamiento mi lugar estaba en México peleando por su libertad.
El presidente fue aún más irresponsable, al afirmar que en el Movimiento del 68 los estudiantes estaban infiltrados y ahora las feministas también. No debemos olvidar que esa fue la “tesis” del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, para justificar la brutal represión del 2 de octubre en Tlatelolco.
El 68 y su rutas de interpretación… es una investigación rigurosa que sitúa bibliografía y hemerografía ensayística además de académica.
Mucho se ha escrito este año, que se cumplen 50 del movimiento estudiantil-popular del 68, pero la visión, que aquí presentamos, es sintética, emotiva y muestra el espíritu combativo que singularizó al movimiento.
Compartí con otros jóvenes el acto de rebelarse públicamente, aunque nunca observé que se fuera tomar el poder.
La traza del 68
La acción genocida fue fría y cruelmente concebida, planeada, perpetrada.
El 68 mexicano ocurrió por las insuficiencias de la Revolución Mexicana para beneficiar a todos los sectores de la población.
Gilberto Guevara Niebla, dirigente del CNH —encarcelado entre 1968 y 1971—nos entrega en la colección Popular de El Fondo de Cultura Económica 1968 explicado a los jóvenes.
En el terreno intelectual, el compromiso social y político permeó entre los artistas, en la música, la literatura, las artes visuales o la danza.
El narrador deja de ser un testigo (un periodista, un memorante) para convertirse en personaje y ofrecer una mirada desde una sensibilidad íntima, subjetiva, es decir, puramente literaria, de los sucesos y atmósferas que rodearon el movimiento.
La realización del proyecto fue producto de una convocatoria internacional emitida por la UNAM y un grupo de expertos de distintas disciplinas.
Los sobrevivientes fuimos a la cárcel de Santa Marta Acatitla de donde tres días después salimos la mayoría pesarosos, humillados, vejados…, sí, pero vivos.
Su finalidad principal —la de aprehender a los dirigentes estudiantiles— tropezó con una respuesta inesperada: algunos francotiradores o provocadores profesionales hicieron fuego.
Los jóvenes expresaron sus demandas de participación democrática y de mayores libertades, el cual culminó con la tragedia del 2 de octubre en Tlatelolco.
Flavio González Mello