Toro viejo y reumático
2018 está en los estertores de su ansia agónica; trajo sorpresas que aún no estallan o aún no germinan.
2018 está en los estertores de su ansia agónica; trajo sorpresas que aún no estallan o aún no germinan.
Como ciudadanos no debemos perder de vista que el PEF debe ser ejercido siempre en beneficio de la colectividad.
El uso de la publicidad oficial se convirtió en un mecanismo de autolegitimación del poder político y, a la vez, funcionó como un instrumento para sujetar a los medios de comunicación.
El régimen normativo de la consulta popular torna casi imposible su celebración, previa convocatoria publicada en el DOF; por ende, su institución resulta inútil, ineficaz, social, jurídica y políticamente.
No es haciendo policías a los militares ni militares a los policías como se construyen las instituciones policiales civiles que el país demanda.
Antes de la Guardia Nacional, el diagnóstico y la implementación de programas debió de tener una Ley de Seguridad Interior.
Pronto comenzó a poblarse de centros culturales y escolares que dieron un vuelco al destino manifiesto que auguraba su decadencia y destrucción en aras a una modernidad mal entendida.
Solo con unidad y respeto a los principios constitucionales podemos enfrentarlo.
Los últimos mandatarios no pueden presumir buenas cuentas en materia del combate a la delincuencia.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación estableció que la jurisprudencia interamericana tiene carácter obligatorio, siempre que sea más favorable a las personas.
Días después de que se dio a conocer el paquete económico, el dólar, por primera vez en casi seis meses, se cotizó por debajo de los 20 pesos.
Nos está enfrentando la ignorancia, las teorías de la conspiración y la sospecha en una mezcla de odio muy peligrosa para la nación.
Por primera vez tendremos el crecimiento económico con justicia y con respeto a la naturaleza.
Reducir el presupuesto a la cultura y a la educación superior es un costo a futuro que López Obrador habrá de asumir.
Ahora se asignan recursos extraordinarios a los llamados proyectos prioritarios.
Hasta el Antiguo Testamento recomienda no voltear hacia lo que se deja atrás, por el riesgo de correr la suerte de la mujer de Lot.
Muchas de las promesas de campaña no podrán cumplirse voluntaristamente sin que ello implique un costo fiscal o gasto presupuestal.
Gobiernos van y vienen pero, en todo esto, lo que nos queda como ciudadanos es consolidar el Estado de derecho en nuestro país.
Su muerte deja mal parados a sus adversarios, quienes tienen que enfrentar a un importante segmento de opinión pública que está molesta y resentida.
El gremio cultural se convenció, mayoritariamente, que el proyecto político que mejor les representaba era el de López Obrador.