El voto joven en las próximas elecciones
Renovarse o desaparecer es la encrucijada de los institutos políticos en México.
Renovarse o desaparecer es la encrucijada de los institutos políticos en México.
Actuamos ahora o los riesgos de echarse para atrás representarían un daño irreparable para muchos años que sería muy difícil corregir.
Hay que apoyarlas e impulsarlas para su mayor y mejor desarrollo político nacional.
Arribaron las elecciones de 2018 y las contradicciones son aún más grandes.
Los electores mexicanos no son tontos, los únicos engañados serán los candidatos o sus partidos.
Todos nos damos cuenta, excepto las autoridades encargadas de brindar los bienes o servicios públicos para los cuales fueron contratadas.
La política de remendar las insuficiencias de la Organización de las Naciones Unidas no está dando resultados.
Los decretos expedidos por el Ejecutivo durante la restricción o suspensión serán revisados de oficio e inmediatamente por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la que deberá pronunciarse con la mayor prontitud sobre su constitucionalidad y validez.
En la mayoría de los países latinoamericanos, la política es mero pretexto para el enriquecimiento de la gente de poder.
Es un ignorante del derecho y borra de un plumazo la historia de la migración que resulta fundacional para forjar su nación.
Es momento de cerrar filas para que una auténtica candidata del pueblo aparezca en la boleta electoral.
Otra vez el gobierno federal está dejando colgada a la gente del estado más pobre y vulnerable del país.
Institución que concentra los paradigmas del buen hacer para mejor vivir.
En México, fue hasta el 2007 cuando se reformó el artículo 134 constitucional debido a la “guerra sucia” que se desató en la campaña presidencial del 2006.
México, por su importancia geoestratégica y económica, pueda ser víctima de espionaje e intervención.
Caballos de Troya
Enfrentarse al gobierno federal no es un asunto menor, aunque sea una presidencia débil y de salida como la actual.
Su desapego por el conocimiento científico y sus diagnósticos económicos serían pintorescos si no causaran tanto daño.
A Trump se le olvidó en su personal división del planeta la parte quizá más importante: Asia.
“No sé si votar por la izquierda disfrazada de derecha… o por la derecha disfrazada de izquierda”, dibujó Helguera.