El gran dedo hizo de las suyas
La liturgia prescribe que el presidente de turno designa a quien habría de sucederlo en el cargo.
La liturgia prescribe que el presidente de turno designa a quien habría de sucederlo en el cargo.
La violencia contra la mujer y toda la humanidad debe extirparse de la faz de la Tierra.
El mal llamado Frente Ciudadano por México no acaba de consolidarse porque en el PAN y PRD persisten diferencias de forma y fondo.
Espero que no deje de escribir porque en tiempos como los actuales la inteligencia es un imperativo.
El mundo entero parece encender la máxima alerta porque en cualquier momento alguien tiene la ocurrencia de jugar contra la paz.
Nuestro país no tiene una tradición democrática porque hemos pasado del caudillismo a una dictadura de partido.
Las tradiciones son rasgos característicos de los pueblos y reflejan las costumbres convertidas en leyes no escritas.
Las medias verdades se multiplicarán como el aceite para lubricar la maquinaria de la manipulación.
Probablemente se tengan registros el próximo año de más candidatos independientes que suelen enfrentar más trabas que los de partido.
Los grandes personajes de la historia fueron hombres de su tiempo, humanos que como tales registran máculas, nunca dioses.
El apoyo de grupos rescatistas de diferentes partes del mundo es un testimonio de fraternidad inapelable.
Miles de mujeres sufren acoso a diario en nuestro país, violencia intrafamiliar, los patrones de un machismo letal no se han desterrado.
En trances amargos no cuentan ideologías, creencias o condición social, el pueblo se vuelca a favor del prójimo en situación crítica.
Lo evidente fue y ha sido el triunfalismo. Cada jefe del Ejecutivo supone que ha reinventado México.
La derecha representada por el PAN libra sus propias dificultades en medio del escándalo de su dirigente Ricardo Anaya y hace aflorar la novatez del jefe panista.
Cada acto terrorista es una agresión contra la humanidad.
El balón ahora rueda en la cancha de las autoridades, aunque mediáticamente muchos hacen juicios sumarísimos.
Rehusó modernizarse y, lejos de eso, más bien optó por seguir los manuales obsoletos del poder para regatear la democracia.
Algunas voces manifiestan su rechazo al dirigente designado por el presidente Enrique Peña Nieto.
Inseguridad, corrupción e impunidad como un triángulo perverso que socava la tranquilidad, violencia superlativa, ausencia de ley con desatinos de las autoridades que debieran perseguir el delito pero también prevenirlo.